1 La cólera canta, diosa, del Pelida Aquiles,
2 funesta, que incontables dolores a los aqueos causó,
3 y muchas fuertes vidas arrojó al Hades
4 de héroes, y a ellos despojo los hizo para los perros
5 y para todas las aves rapaces - se cumplía el designio de Zeus,
6 desde ese primer momento en que se separaron tras disputar
7 el Atrida, soberano de varones, y el divino Aquiles.
8 ¿Cuál de los dioses los arrojó en la disputa para que combatieran?
9 El hijo de Leto y de Zeus. Pues él, irritado con el rey,
10 una enfermedad impulsó sobre el ejército, ¡mala!, y morían las tropas,
11 a causa de que a aquel, a Crises, el sacerdote, deshonró
12 el Atrida; pues aquel fue a las rápidas naves de los aqueos
13 para liberar a su hija, llevando un cuantioso rescate,
14 las ínfulas de Apolo, el que hiere de lejos, teniendo en las manos
15 sobre el cetro dorado, y suplicó a todos los aqueos,
16 y a ambos Atridas en especial, a los dos, comandantes de tropas:
17 “Atridas y también otros aqueos de buenas grebas,
18 ¡ojalá les concedieran los dioses que poseen olímpicas moradas
19 saquear la ciudad de Príamo y bien a casa regresar!
20 ¡Y ojalá me liberaran a mi preciada hija! Reciban el rescate
21 reverenciando al hijo de Zeus, Apolo, el que hiere de lejos.”
22 Entonces proclamaron todos los otros aqueos
23 venerar al sacerdote y también recibir el brillante rescate;
24 pero al Atrida Agamenón no agradó en el ánimo,
25 sino que de mala manera lo echó y comandó con fuertes palabras:
26 “Que yo no te encuentre, anciano, junto a las cóncavas naves,
27 o ahora demorándote o más tarde viniendo de nuevo,
28 no sea que no te protejan el cetro y las ínfulas del dios.
29 A esta yo no la liberaré; antes más bien la vejez le sobrevendrá
30 en nuestra casa en Argos lejos de su patria,
31 yendo y viniendo sobre el telar y enfrentando mi lecho;
32 pero, ¡andate!, no me irrites, para que vuelvas en una pieza.”
33 Así habló, y el anciano temió e hizo caso a sus palabras,
34 y marchó en silencio junto a la orilla del estruendoso mar,
35 y luego alejándose el anciano invocó con fervor
36 a Apolo soberano, al que parió Leto de bellos cabellos.
37 “¡Escúchame, arco de plata, que resguardas Crisa
38 y la muy divina Cila y Ténedos gobiernas fuertemente!
39 ¡Esminteo! Si alguna vez para ti un agraciado templo cubrí
40 o si alguna vez para ti pingües muslos quemé
41 de toros y de cabras, cúmpleme a mí este deseo:
42 que paguen los dánaos mis lágrimas con tus saetas.”
43 Así habló rogando y lo escuchó Febo Apolo,
44 y bajó desde las cumbres del Olimpo irritado en el corazón,
45 teniendo el arco en los hombros y el carcaj bien lleno;
46 y repicaron, claro, las flechas sobre los hombros del que estaba irritado,
47 habiéndose conmovido; y él iba semejante a la noche.
48 Luego se sentó lejos de las naves y soltó un dardo;
49 y surgió un tremendo chasquido del arco de plata.
50 Fue sobre las mulas primero y los ágiles perros,
51 y luego hacia aquellos una aguda saeta apuntando
52 arrojó; y siempre ardían las piras de cadáveres amontonadas.
53 Por nueve días sobre el ejército fueron los proyectiles del dios,
54 y en el décimo a la asamblea convocó al pueblo Aquiles,
55 pues se lo puso en las entrañas la diosa Hera de blancos brazos,
56 pues se preocupaba por los dánaos, justamente porque los veía muriendo.
57 Y después que por fin ellos se juntaron y estuvieron reunidos,
58 entre ellos levantándose dijo Aquiles de pies veloces:
59 “¡Atrida! Ahora nosotros, tras ir de vuelta errantes, pienso que
60 regresaremos de nuevo, si llegáramos a escapar de la muerte,
61 si en efecto doblegan a la vez la guerra y la peste a los aqueos.
62 Pero, ¡ea, vamos!, a algún adivino preguntemos o sacerdote
63 o incluso a un intérprete de sueños - pues también el sueño viene de Zeus -
64 que pudiera decir por qué se irritó tanto Febo Apolo,
65 si acaso este de un voto se queja o de una hecatombe,
66 a ver si, tal vez, el aroma de grasa de corderos y de cabras perfectas
67 aceptando, quiere apartar de nosotros la devastación.”
68 Y así aquel, tras hablar de este modo, se sentó. Entre ellos se levantó
69 Calcas Testórida, el mejor por mucho de los augures,
70 que sabía lo que es, lo que será y lo que fue,
71 y las naves condujo de los aqueos adentro de Ilión
72 por medio de su arte adivinatoria que le dio Febo Apolo;
73 él con sensatez les habló y dijo entre ellos:
74 “¡Oh, Aquiles! Me ordenas, caro a Zeus, explicar
75 la cólera de Apolo, el soberano que hiere desde lejos.
76 Pues bien, yo hablaré; pero tú presta atención y júrame,
77 en serio, con las palabras y las manos presto socorrerme;
78 en serio, pues pienso que irritaré a un varón que mucho entre todos
79 los argivos domina y al que hacen caso los aqueos.
80 Pues es muy poderoso un rey cuando se irrita con un varón inferior.
81 Pues es así: incluso si en ese mismo día se traga la ira,
82 sin embargo en el fondo retiene el rencor, hasta que se satisface,
83 en su pecho. Y tú, di si me salvarás.”
84 Y respondiendo le dijo Aquiles de pies veloces:
85 “Atrevete a todo y decí el vaticinio que sabés;
86 pues no, por Apolo, caro a Zeus, al que vos, Calcas,
87 rogás al revelar los vaticinios para los dánaos,
88 ninguno, vivo yo y brillando mis ojos sobre la tierra,
89 a vos junto a las cóncavas naves te pondrá sus pesadas manos encima,
90 de absolutamente todos los dánaos, ni si hablaras de Agamenón,
91 que ahora se jacta de ser con mucho el mejor de los aqueos.”
92 Y solo entonces se atrevió y habló el adivino insuperable:
93 “Pues no, aquel de un voto no se queja ni de una hecatombe,
94 sino a causa del sacerdote al que Agamenón deshonró:
95 ni liberó a su hija y tampoco recibió el rescate,
96 por esto dolores dio el que hiere de lejos y aún dará,
97 y de los dánaos la obscena devastación él no alejará
98 hasta que sea restituida a su padre querido la joven de ojos vivaces
99 sin pago, sin rescate, y se conduzca una sacra hecatombe
100 hacia Crisa; entonces, tras aplacarlo, conseguiríamos persuadirlo.”
101 Y así aquel, tras hablar de este modo, se sentó. Entre ellos se levantó
102 el héroe Atrida, Agamenón de vasto poder,
103 atribulado; y de furor por todos lados las oscuras entrañas
104 desbordaban, y sus ojos relumbrante fuego parecían.
105 A Calcas en primer lugar mirándolo mal le dijo:
106 “¡Adivino de males! Nunca jamás me dijiste algo positivo;
107 siempre estos males te son queridos en tus entrañas de profetizar,
108 y nunca absolutamente nada dijiste bueno, ni realizaste.
109 Y ahora, vaticinando entre los dánaos, anunciás
110 que a causa de esto el que hiere de lejos les produce pesares,
111 a causa de que yo de la joven Criseida el brillante rescate
112 no quise recibir, ya que a esta deseo mucho
113 tenerla en mi casa; pues ciertamente la prefiero aun sobre Clitemnestra,
114 mi legítima esposa, ya que no le es inferior
115 ni en cuerpo ni en aspecto, ni siquiera en pensamiento ni en acción alguna.
116 Pero incluso así quiero devolverla, si eso es lo mejor;
117 yo deseo que el pueblo esté a salvo en vez de que perezca.
118 Ahora, prepárenme enseguida un botín, para que no yo solo
119 entre los argivos esté sin botín, ya que no corresponde;
120 pues vean todos esto: que el botín se me va a otra parte.”
121 Y luego le respondió Aquiles divino de pies rápidos:
122 “¡Atrida, el más glorioso, el más angurriento de todos!
123 ¿Cómo, pues, te darán un botín los esforzados Aqueos?
124 De ningún modo sabemos de muchos bienes comunes, tirados por ahí,
125 sino que los que saqueamos de las ciudades, esos han sido repartidos,
126 y no conviene que las tropas otra vez junten estas cosas.
127 Pero vos ahora a esta entregala al dios; los aqueos, por nuestra parte,
128 el triple y el cuádruple te pagaremos, si alguna vez Zeus
129 concede la ciudad de Troya bien amurallada saquear.”
130 Y respondiendo le dijo el poderoso Agamenón:
131 “Así no, aunque seas noble, Aquiles semejante a los dioses,
132 no me engañés con el pensamiento, ya que no me vas a aventajar ni a persuadir.
133 ¿Acaso querés, mientras vos mismo tenés botín, en cambio que yo asimismo
134 esté sentado carente, y me ordenás devolverla a esta?
135 Pero si me dan un botín los esforzados Aqueos
136 adecuándose, acorde a mi ánimo, de modo que sea equivalente...
137 y si no me lo dan - y yo mismo agarro
138 o el tuyo o el de Áyax, el botín, yendo, o el de Odiseo -
139 lo agarro y me lo llevo; y estará irritado aquel al que vaya.
140 Pero, bueno, sobre esto vamos a conversar otro día,
141 y ahora, ¡vamos!, echemos una negra nave al mar divino,
142 remeros dispuestos juntemos, una hecatombe
143 embarquemos y a la misma Criseida de bellas mejillas
144 carguemos; y uno, alguno, un jefe, un varón sea el portavoz,
145 o Áyax o Idomeneo o el divino Odiseo
146 o vos, Pelida, el más imponente de todos los varones,
147 para que nos aplaques al que obra de lejos haciendo sacrificios.”
148 Y, por supuesto, mirándolo fiero le dijo Aquiles de pies veloces:
149 “¡Ahhh…! ¡Cubierto de desvergüenza, ventajero!
150 ¿Cómo alguno de los aqueos hará caso a tus palabras bien dispuesto a vos,
151 para marchar por el camino o combatir a varones con fuerza?
152 Pues yo no vine a causa de los troyanos portadores de lanzas
153 aquí a combatir, ya que no son ante mí culpables de nada;
154 pues nunca se llevaron mis vacas ni tampoco mis caballos,
155 y nunca en la fértil Ftía, nodriza de varones,
156 dañaron el fruto, ya que sin duda muchísimas cosas hay en el medio,
157 montes sombríos y el mar estruendoso.
158 Pero a vos, ¡oh, gran sinvergüenza!, te seguimos para que te alegres vos,
159 honra consiguiendo para Menelao y para vos, cara de perro,
160 a costa de los troyanos; de estas cosas para nada te preocupás ni te cuidás,
161 y para colmo me amenazás con arrebatarme vos mismo el botín,
162 por el que me esforcé mucho y que me dieron los hijos de los aqueos.
163 Nunca jamás tengo botín igual al tuyo cuando los aqueos
164 saquean una bien habitable ciudad de los troyanos,
165 pero la mayor parte de la presurosa guerra
166 la conducen mis manos; mas si alguna vez llega el reparto,
167 para vos el botín es mucho mayor, y yo, uno escaso y preciado
168 teniendo, me voy a las naves, después de que me canso guerreando.
169 Ahora me voy a Ftía, ya que sin duda es mucho mejor
170 irse a casa con las curvadas naves, y no pienso para vos,
171 estando aquí deshonrado, conseguir ganancia y riqueza.”
172 Y luego le respondió el soberano de varones Agamenón:
173 “Adelante, huí, si te incita el ánimo, yo a vos no
174 te suplico que te quedés por mi causa; junto a mí también hay otros
175 que me honrarán, y especialmente el ingenioso Zeus.
176 El más odioso sos para mí de los reyes nutridos por Zeus,
177 pues siempre la discordia te es querida, y las guerras y los combates.
178 Si muy fuerte sos, acaso un dios te otorgó eso;
179 yéndote a casa con tus naves y tus compañeros
180 goberná a tus mirmidones; de vos yo no me cuido,
181 y resentido tampoco me importás. Y te amenazaré así:
182 como a mí me arrebata a Criseida Febo Apolo,
183 a esta yo con mi nave y mis compañeros
184 la enviaré, y conduciré yo a Briseida de bellas mejillas,
185 yo mismo yendo a tu tienda, ese botín tuyo, para que veas bien
186 cuán superior soy a vos, y aborrezca también otro
187 decirse igual a mí y equipararse conmigo.”
188 Así habló, y en el Peleión un sufrimiento surgió, y en él el corazón
189 en el velludo pecho se debatía entre dos cosas,
190 si, sacando él la aguda espada de junto a su muslo,
191 hacerlos levantarse, y matar él al Atrida,
192 o si hacer cesar la ira y contener el ánimo.
193 Mientras él estas cosas revolvía en sus entrañas y su ánimo,
194 y tomaba de la vaina la gran espada, vino Atenea
195 desde el firmamento, pues la envió la diosa Hera de blancos brazos,
196 queriendo y preocupándose por ambos igualmente en su ánimo.
197 Y se paró detrás y del rubio cabello tomó al Peleión,
198 a él solo mostrándose, y de los otros ninguno la veía;
199 y se sorprendió Aquiles, y se dio vuelta y enseguida reconoció
200 a Palas Atenea; y tremendos le brillaban los ojos.
201 Y hablándole dijo estas aladas palabras:
202 “¿Por qué, hija de Zeus portador de la égida, viniste?
203 ¿Acaso para ver la desmesura del Atrida Agamenón?
204 Pero te diré, y esto pienso también que se cumplirá:
205 por su arrogancia ya pronto perderá la vida.”
206 Y le dijo en respuesta la diosa Atenea de ojos refulgentes:
207 “Yo vine para hacer cesar tu furor, por si obedecieres,
208 desde el firmamento, pues me envió la diosa Hera de blancos brazos,
209 queriendo y preocupándose por ambos igualmente en su ánimo.
210 Pero, ¡vamos!, detené la discordia y no tomés la espada con la mano;
211 pero, bueno, con las palabras reprochale cómo en realidad será;
212 pues diré así y esto también se habrá de cumplir:
213 más tarde a vos incluso el triple de brillantes regalos se te presentará
214 a causa de esta desmesura; y vos contenete y obedecenos.”
215 Y respondiendo le dijo Aquiles de pies veloces:
216 Es necesario atender, diosa, a vuestras palabras,
217 incluso muy irritado en el ánimo, pues así es mejor:
218 al que obedece a los dioses, a este lo escuchan mucho.”
219 Dijo, y sobre la empuñadura de plata puso la pesada mano
220 y de nuevo a la vaina empujó la gran espada y no desobedeció
221 la palabra de Atenea; y ella marchó hacia el Olimpo,
222 a la morada de Zeus portador de la égida, entre las demás deidades.
223 Y el Pelida una vez más con palabras injuriosas
224 al Atrida le habló y de ningún modo detuvo su ira:
225 “¡Barriga de vino, ojos de perro y corazón de ciervo!
226 Nunca armarte para la guerra junto con el pueblo
227 ni ir a la emboscada con los mejores de los aqueos
228 has aguantado en el ánimo; esto te parece que es la muerte.
229 Sin duda es mucho más deseable en el vasto ejército de los aqueos
230 arrebatar dones a cualquiera que hable contra vos.
231 ¡Rey tragapueblos, ya que gobernás pusilánimes!
232 Pues, sin duda, Atrida, injuriarías ahora por ultimísima vez.
233 Pero te diré y sobre ello juraré un gran juramento:
234 sí, por este cetro, que nunca más hojas ni brotes
235 engendrará, después que dejó atrás el tronco en los montes,
236 ni reverdecerá; pues, en efecto, el bronce lo peló
237 de hojas y también de corteza, y ahora los hijos de los aqueos lo
238 llevan en las palmas, los que cultivan la justicia, y las leyes
239 en nombre de Zeus preservan - este será para vos un gran juramento:
240 sin duda, alguna vez el deseo por Aquiles llegará a los hijos de los aqueos,
241 a todos; y entonces no podrás en absoluto, aunque afligido,
242 protegerlos, cuando muchos, por Héctor, matador de varones,
243 muriendo caigan; y vos adentro te desgarrarás el ánimo,
244 irritado, que al mejor de los aqueos no honraste nada.”
245 Así habló el Pelida y tiró al suelo el cetro
246 tachonado con clavos de oro, y él mismo se sentó;
247 y el Atrida del otro lado se encolerizaba. Entre ellos Néstor,
248 de palabra deleitable, claro orador de los pilios, se levantó,
249 de la boca de este, además, más dulce que la miel fluía la voz;
250 y a este ya dos generaciones de hombres meropes
251 le habían perecido, los que antes junto con él se nutrieron y nacieron
252 en la muy divina Pilos, y gobernaba entre la tercera;
253 él con sensatez les habló y dijo entre ellos:
254 “¡Ay, ay! ¡Sin duda mucho pesar llega a la tierra aquea!
255 ¡Sin duda se alegrarían Príamo y de Príamo los hijos
256 y los otros troyanos, mucho se regocijarían en su ánimo
257 si todas estas cosas oyeran sobre ustedes dos peleándose,
258 los que se destacan en el consejo entre los dánaos y se destacan en el combatir!
259 Pero hagan caso, ambos son más jóvenes que yo;
260 pues yo alguna vez con valientes - ¡incluso más que ustedes! -
261 varones me junté, y ellos nunca me despreciaron.
262 Pues jamás vi tales varones ni veré
263 como Pirítoo y Driante, pastor de tropas,
264 y Ceneo y Exadio y también Polifemo igual a los dioses
265 y Teseo Egida, semejante a los inmortales.
266 Los más fuertes se nutrieron aquellos entre los varones terrenos,
267 los más fuertes fueron y contra los más fuertes combatían,
268 contra los montaraces centauros, y los exterminaron por completo.
269 También me junté yo con ellos, yendo desde Pilos,
270 desde lejos, desde una apartada tierra, pues me llamaron ellos mismos;
271 y combatí yo por mí mismo, y con aquellos ninguno
272 de los que ahora son mortales terrenos combatiría;
273 también atendían mis consejos y hacían caso a mis palabras.
274 Pero hagan caso también ustedes, ya que hacer caso es mejor:
275 ni tú, aunque seas noble, le arrebates a este la joven,
276 sino déjala, porque antes le dieron el botín los hijos de los aqueos;
277 ni tú, Pelida, quieras disputar con un rey
278 cara a cara, ya que nunca obtuvo semejante honra
279 un rey portador del cetro al que Zeus dio gloria.
280 Y si tú eres fuerte, una diosa te engendró como madre…
281 pero él es superior, ya que a muchos gobierna.
282 Y Atrida, tú haz cesar tu furor; yo, por mi parte,
283 te suplico que depongas la ira contra Aquiles, que grande
284 cerco para todos los aqueos es, de la mala guerra.”
285 Y respondiendo le dijo el poderoso Agamenón:
286 “¡Sí, todas estas cosas, anciano, según la moira dijiste!
287 Pero este varón quiere estar por encima de todos los otros,
288 a todos dominar quiere y a todos gobernar,
289 y a todos indicar cosas a las que pienso ninguno hará caso.
290 Y si lo hicieron combativo los dioses, que siempre son,
291 ¿a causa de esto le atribuyen proferir injurias?”
292 E interrumpiéndolo, claro, le respondió el divino Aquiles:
293 “Sin duda, pues, cobarde y encima pusilánime se me llamaría
294 si en verdad me sometiera a vos en toda acción que dijeses;
295 a otros estas cosas ordená, porque a mí no
296 me das indicaciones; porque yo ya no pienso hacerte caso.
297 Y otra cosa te voy a decir y vos arrojala en tus entrañas:
298 con mis manos yo NO voy a combatir a causa de una joven,
299 ni con vos ni con ningún otro, ya que, habiéndomela dado, me la arrebatan;
300 y de aquellas otras cosas que tengo junto a la rápida y negra nave,
301 de aquellas no te llevarías nada tomándolo sin quererlo yo.
302 ¡VAMOS, probá!, para que se enteren también estos:
303 pronto tu oscura sangre brotará en torno a mi lanza.”
304 Así los dos, habiendo combatido entre ellos con palabras enfrentadas,
305 se levantaron y disolvieron la asamblea junto a las naves de los aqueos.
306 El Pelida hacia las tiendas y las bien balanceadas naves
307 marchó, con el Menecíada y con sus compañeros;
308 y el Atrida, por supuesto, una rápida nave botó al mar,
309 y escogió veinte remeros y una hecatombe
310 embarcó para el dios, y a Criseida de bellas mejillas
311 subió, conduciéndola; y como jefe se embarcó el muy astuto Odiseo.
312 Luego ellos, subiendo, navegaron por el húmedo camino,
313 y a las tropas el Atrida les ordenó purificarse;
314 y ellos se purificaron y al mar arrojaron sus impurezas,
315 e hicieron a Apolo perfectas hecatombes
316 de toros y de cabras junto a la orilla del mar ruidoso;
317 y la grasa llegaba al firmamento, enredándose en torno al humo.
318 Así ellos se ocupaban en estas cosas por el ejército, y Agamenón no
319 detuvo la discordia con la que antes amenazó a Aquiles,
320 sino que él les dijo a Taltibio y Euríbato,
321 los dos que eran sus heraldos y diligentes servidores:
322 “Vayan a la tienda del Pelida Aquiles;
323 tomándola de la mano, conduzcan a Briseida de bellas mejillas;
324 y si no me la da - y yo mismo la agarro
325 yendo con muchos -, esto será para él incluso más terrible.”
326 Habiendo hablado así los envió y comandó con fuertes palabras;
327 ellos dos, sin quererlo, marcharon junto a la orilla del mar ruidoso,
328 y a las tiendas y las naves de los mirmidones llegaron,
329 y lo encontraron junto a la tienda y la negra nave,
330 sentado; y viendo a estos dos, claro, no se alegró Aquiles.
331 Los dos, atemorizados y venerando al rey,
332 se quedaron parados y no le dijeron ni preguntaron nada,
333 pero él comprendió en sus entrañas y dijo:
334 “Salud, heraldos, mensajeros de Zeus y de los varones,
335 acérquense; en nada son ustedes para mí culpables, sino Agamenón,
336 que los envía a causa de la joven Briseida.
337 Pero, ¡vamos!, Patroclo del linaje de Zeus, sacá a la joven
338 y dásela a ellos para que la lleven; y sean testigos estos dos
339 ante los dioses bienaventurados y ante los mortales hombres
340 y ante este rey cruel, si alguna vez de nuevo
341 la necesidad de mí surge para apartar una obscena devastación
342 de los demás; pues, sin duda, aquel en sus destructivas entrañas truena,
343 y NO sabe ver a la vez hacia delante y hacia atrás,
344 a fin de que a salvo junto a las naves combatiesen por él los aqueos.”
345 Así habló, y Patroclo le hizo caso al querido compañero,
346 y sacó de la tienda a Briseida de bellas mejillas,
347 y se la dio para llevarla; y ambos volvieron entre las naves de los aqueos,
348 y ella, sin quererlo, iba, la mujer, junto con ellos. Por su parte, Aquiles,
349 lagrimeando, se sentó aparte, tras retirarse lejos de los compañeros,
350 sobre la orilla del mar gris, mirando hacia el vinoso piélago;
351 y mucho a su querida madre reclamó extendiendo las manos:
352 “Madre, ya que me pariste - y encima de corta vida -,
353 debiera el Olímpico haberme proporcionado al menos honra,
354 Zeus altitonante; y ahora no me honró ni un poquito.
355 Sin duda, pues, a mí el Atrida Agamenón de vasto poder
356 me deshonró, pues tomó y tiene el botín del que se apoderó él mismo.”
357 Así habló derramando lágrimas, y lo oyó la venerable madre
358 sentada en lo profundo del mar junto a su anciano padre.
359 Velozmente ascendió desde el mar gris, como la niebla,
360 y, desde luego, se sentó junto a aquel, que derramaba lágrimas,
361 lo acarició con la mano, lo llamó y le dijo estas palabras:
362 “Hijo, ¿por qué estás llorando? ¿Qué pesar te llegó a las entrañas?
363 Pronuncialo - no lo ocultes en tu pensamiento - para que lo sepamos ambos.”
364 Y suspirando profundamente le dijo Aquiles de pies veloces:
365 “Lo sabés; ¿por qué contarte a vos, que sabés, todas estas cosas?
366 Fuimos a Tebas, la sagrada ciudad de Eetión,
367 y la arrasamos y condujimos todas las cosas aquí.
368 Y esas cosas las distribuyeron bien entre ellos los hijos de los aqueos,
369 y separaron para el Atrida a Criseida de bellas mejillas.
370 Y a su vez Crises, sacerdote de Apolo, el que hiere desde lejos,
371 fue a las rápidas naves de los aqueos vestidos de bronce,
372 para liberar a su hija, llevando un cuantioso rescate,
373 teniendo en las manos las ínfulas de Apolo, el que hiere de lejos,
374 sobre el cetro dorado, y rogó a todos los aqueos,
375 y a ambos Atridas en especial, a los dos, comandantes de las tropas.
376 Entonces proclamaron todos los otros aqueos
377 venerar al sacerdote y también recibir el brillante rescate;
378 pero al Atrida Agamenón no agradó en el ánimo,
379 sino que de mala manera lo echó y comandó con fuertes palabras.
380 E irritado el anciano se fue de vuelta; y de aquel Apolo
381 escuchó el ruego, ya que le era muy querido,
382 y arrojó sobre los argivos su perniciosa saeta. Y entonces las tropas
383 morían sin parar, y los proyectiles del dios iban
384 todo el tiempo sobre el vasto ejército de los aqueos; y un adivino,
385 comprendiéndolo, nos anunció el vaticinio del flechador.
386 Enseguida yo primero exhorté a que se aplacara al dios;
387 y luego al Atreión lo tomó la ira, y pronto levantándose
388 me dirigió una amenaza que ya se ha cumplido.
389 Pues a esta con la rápida nave los aqueos de ojos vivaces
390 la enviaron hacia Crisa y condujeron regalos para el soberano;
391 y a aquella, recién desde la tienda se marcharon los heraldos, conduciéndola,
392 a la hija de Brises, que me dieron los hijos de los aqueos.
393 Pero vos, si podés, cubrí al hijo tuyo;
394 yendo al Olimpo suplicá a Zeus, si alguna vez en algo
395 favoreciste o con palabras o incluso con acciones al corazón de Zeus,
396 pues muchas veces en los palacios de mi padre te escuché
397 jactándote, cuando decías que del Cronión de nubes negras
398 vos sola entre los inmortales apartaste una obscena devastación,
399 aquella vez que quisieron encadenarlo los demás olímpicos,
400 Hera, Poseidón y Palas Atenea.
401 Pero vos, yendo, diosa, a aquel lo soltaste de las cadenas,
402 velozmente llamando al inmenso Olimpo al hecatonquiro,
403 al que los dioses llaman Briareo, y los varones todos,
404 Egeón, pues este, a su vez, es en fuerza mejor que su padre;
405 él, claro, se sentó al lado del Cronión, exultante de gloria;
406 a este le temieron incluso los bienaventurados dioses y ya no lo ataron.
407 Ahora, recordándole estas cosas, sentate a su lado y tomale las rodillas,
408 por si acaso quisiera socorrer a los troyanos,
409 y a estos, a los aqueos, acorralar detrás de las popas y junto al mar
410 mientras los matan, para que a todos les aproveche su rey,
411 y sepa también el Atrida Agamenón de vasto poder
412 de su ceguera: que al mejor de los aqueos no honró nada.”
413 Y luego le respondió Tetis, vertiendo lágrimas:
414 “¡Ah…! Hijo mío, ¿por qué te nutrí en hora aciaga habiéndote parido?
415 ¡Ojalá junto a las naves sin lágrimas y sin penas estuvieras
416 sentado, ya que para vos ahora el destino es corto, para nada muy largo!
417 Y ahora a la vez de muerte veloz y miserable más que cualquiera
418 resultaste; por eso, con mal destino te parí en el palacio.
419 Para decirle esto por vos, estas palabras, a Zeus, que arroja rayos,
420 yo misma iré al Olimpo de cumbre nevada, por si hiciera caso.
421 Pero vos ahora, sentado junto a las naves de veloz navegar,
422 encolerizate con los aqueos y abstenete absolutamente de la guerra.
423 Pues Zeus hacia el Océano, hacia los insuperables etíopes,
424 ayer marchó a un banquete, y los dioses todos lo siguieron;
425 y recién dentro de doce días volverá de nuevo al Olimpo,
426 y recién entonces iré hacia la morada de Zeus, de piso de bronce,
427 y le abrazaré las rodillas, y pienso que me hará caso.”
428 Habiendo hablado así, por supuesto, partió, y lo dejó allí
429 irritado en el ánimo por la mujer de buena cintura,
430 esa de la que a la fuerza y a su pesar se apoderaron. Mientras, Odiseo
431 iba hacia Crisa conduciendo una sacra hecatombe.
432 Y ellos, en cuanto entraron al puerto muy profundo,
433 recogieron las velas y las pusieron en la negra nave,
434 y el mástil al guarda-mástil llevaron, bajándolo con cuerdas
435 velozmente, y la remaron hacia el fondeadero con los remos.
436 Y echaron las anclas y la amarraron con cadenas;
437 y bajaban también ellos mismos hacia la rompiente del mar,
438 y bajaron la hecatombe para Apolo, el que hiere de lejos,
439 y bajó Criseida de la nave que surca el ponto.
440 A esta, luego, el muy astuto Odiseo llevándola al altar
441 la puso en las manos a su padre querido y le dijo:
442 “¡Oh, Crises! Me envió el soberano de varones Agamenón
443 a conducirte a tu hija y, para Febo, una sacra hecatombe
444 sacrificar en favor de los dánaos, a fin de aplacar al soberano,
445 el que recién a los argivos tiró angustias de muchos gemidos.”
446 Habiendo hablado así en sus manos la puso y él recibió alegrándose
447 a la preciada hija; y ellos velozmente para el dios una sacra hecatombe
448 en fila dispusieron, en torno al bien construido altar,
449 y, luego, lavaron sus manos y recogieron cebada molida.
450 Y entre ellos Crises rogó fuerte levantando las manos:
451 “¡Escúchame, arco de plata, que resguardas Crisa
452 y la muy divina Cila y Ténedos gobiernas fuertemente!
453 Sin duda ya una vez antes me oíste rogarte,
454 me honraste y oprimiste mucho al pueblo de los aqueos;
455 y ahora, de nuevo, también cúmpleme a mí este deseo:
456 ¡Ahora de los dánaos aparta ya la obscena devastación!”
457 Así habló rogando y lo escuchó Febo Apolo.
458 Pero una vez que rogaron y arrojaron la cebada molida,
459 expusieron los cuellos primero, degollaron y desollaron,
460 cortaron los muslos y los cubrieron con grasa,
461 haciendo una doble capa, y pusieron trozos de carne cruda encima;
462 y el anciano los quemó sobre leños, y encima refulgente vino
463 vertió; y los jóvenes junto a él tenían trinches en las manos.
464 Pero una vez que se carbonizaron los huesos y probaron las achuras,
465 trocearon, por supuesto, lo demás y lo ensartaron en los pinchos,
466 lo asaron con detenimiento y sacaron todo.
467 Pero una vez que terminaron el trabajo y prepararon el banquete,
468 banquetearon, y a ningún ánimo le faltó igual parte del banquete.
469 Pero una vez que se despojaron del deseo de alimento y bebida,
470 los jóvenes llenaron de líquido las crateras
471 y, claro, lo repartieron a todos, sirviéndolo en las copas;
472 y ellos, todo el día, con el baile aplacaron al dios,
473 cantando un bello peán, los jóvenes de los aqueos,
474 bailando para el que obra de lejos; y él gozaba en sus entrañas escuchando.
475 Y en cuanto el Sol se puso y sobrevino la oscuridad,
476 entonces durmieron junto a las amarras de la nave;
477 y en cuanto se mostró la nacida temprano, la Aurora de dedos de rosa,
478 en aquel momento zarparon hacia el vasto ejército de los aqueos;
479 y a estos envió próspera brisa Apolo, el que obra de lejos;
480 y ellos pararon el mástil e izaron las velas blancas
481 y el viento inflamó el medio de la vela, y alrededor el oleaje
482 en la quilla, purpúreo, gritaba fuerte, al ir la nave;
483 y ella corría sobre el oleaje haciendo su camino.
484 Pero una vez que llegaron al vasto ejército de los aqueos,
485 ellos arrastraron la nave negra hacia la tierra firme,
486 arriba en la arena, y abajo pusieron grandes soportes;
487 y se dispersaron ellos por las tiendas y las naves.
488 En tanto, aquel se encolerizaba sentado junto a las naves de veloz navegar,
489 el hijo de Peleo nacido de Zeus, Aquiles de pies veloces;
490 ya nunca iba a la asamblea que glorifica varones,
491 ya nunca a la guerra, sino que consumía el querido corazón
492 quedándose allí, y añoraba el clamor y la guerra.
493 Pero cuando surgió la duodécima Aurora desde aquel día,
494 en ese momento volvieron al Olimpo los dioses que siempre son,
495 todos juntos, y Zeus lideraba; y Tetis no se olvidó del encargo
496 del hijo suyo, sino que ella emergió del oleaje del mar,
497 y con la primera niebla subió al gran firmamento y al Olimpo,
498 y encontró al Cronida de vasta voz sentado lejos de los otros
499 en la más alta cima del Olimpo de muchos picos;
500 y, claro, se sentó junto a aquel y lo agarró de las rodillas
501 con la izquierda, y con la derecha tomándolo debajo del mentón,
502 suplicando, dijo al soberano Zeus Cronión:
503 “Padre Zeus, si alguna vez te favorecí entre los inmortales
504 o con palabras o con acciones, cúmpleme a mí este deseo:
505 hónrame a mi hijo, el que de muerte más veloz entre todos
506 resultó; mas ahora el soberano de varones Agamenón a él
507 lo deshonró, pues tomó y tiene el botín del que se apoderó él mismo.
508 Pero tú, por lo menos, retribúyele, ingenioso Zeus Olímpico,
509 y pon el predominio en los troyanos hasta que los aqueos
510 retribuyan a mi hijo y lo engrandezcan con honra.”
511 Así habló, y nada le dijo Zeus, que amontona las nubes,
512 sino que en silencio se sentó largo rato; y Tetis, como se abrazó de sus rodillas,
513 así estaba enraizada, y le volvió a demandar por segunda vez:
514 “¡Infaliblemente prométemelo y asiénteme,
515 o niégalo, ya que no existe para ti el miedo, para que vea bien
516 cuánto yo entre todos soy la diosa más deshonrada!”
517 Y le dijo, muy amargado, Zeus, que amontona las nubes:
518 “¡Sin duda devastadoras acciones! ¡Me incitarás a enemistarme
519 con Hera cuando me increpe con reprensivas palabras!
520 Ella también ya de por sí siempre, entre los dioses inmortales, a mí
521 me regaña, y encima dice que yo socorro en el combate a los troyanos.
522 Pero vos ahora andate de vuelta, no sea que se entere de algo
523 Hera; y yo me ocuparé de estas cosas para cumplirlas;
524 ¡VAMOS!, te asentiré con la cabeza, para que hagas caso,
525 Pues ese de mi parte entre los inmortales es el mayor
526 signo; pues, siendo mío, no es revocable, ni engañoso
527 ni incierto, que yo asienta con la cabeza.”
528 Dijo y asintió con las oscuras cejas el Cronión,
529 y, por supuesto, los eternos cabellos del soberano se agitaron
530 desde la cabeza inmortal, y se estremeció el gran Olimpo.
531 Ellos dos, habiendo deliberado así, se separaron; ella, luego,
532 saltó hacia el mar profundo desde el radiante Olimpo,
533 y Zeus fue hacia su morada; y los dioses, todos juntos, se levantaron
534 de sus asientos frente a su padre, y ninguno aguantó
535 a esperar a que llegara, sino que frente a él se pararon todos.
536 Así, él se sentó allí, en el trono; y Hera lo tenía
537 bien junado, habiendo visto que con él convino designios
538 Tetis de pies de plata, hija del anciano del mar.
539 Y enseguida con palabras mordaces habló a Zeus Cronión:
540 “¿Quién, otra vez, ¡farsante!, de los dioses convino designios con vos?
541 Siempre te es querido estando lejos de mí
542 tomar decisiones, pensando cosas clandestinas, y a mí de ningún modo
543 aguantás decirme, generoso, una palabra de lo que pensás.”
544 Y luego le respondió el padre de varones y dioses:
545 “Hera, no esperes todas mis palabras
546 conocer; te serán difíciles, aun siendo mi esposa.
547 Pero aquello que sea conveniente escuchar, entonces ninguno
548 ni de los dioses lo sabrá primero, ni de los hombres;
549 y aquello que yo apartado de los dioses quiera pensar
550 vos de cada una de estas cosas nada escudriñes ni indagues.”
551 Y luego le respondió Hera venerable, la de ojos de buey:
552 “Cronida, infeliz, ¿qué es esta palabra que dijiste?
553 Hasta ahora nunca ni te escudriñé ni indagué mucho,
554 sino que muy relajado tramás cuantas cosas querés.
555 Y ahora infelizmente temo en mis entrañas que te haya disuadido
556 Tetis de pies de plata, hija del anciano del mar;
557 pues con la primera niebla se sentó a tu lado y se agarró de tus rodillas.
558 Pienso que a esta vos le asentiste con verdad que a Aquiles
559 honrarás, y destruirás a muchos junto a las naves de los aqueos.”
560 Y respondiendo le dijo Zeus, que amontona las nubes:
561 “¡Condenada!, siempre andás pensando, y no me escondo de vos;
562 sin embargo, no vas a poder conseguir nada, sino de mi ánimo
563 apartarte mucho, y esto para vos será incluso más terrible.
564 Si esto es de este modo, será que es querido para mí;
565 así que sentate callada y hacé caso a mis palabras,
566 no sea que no te protejan cuantos dioses hay en el Olimpo
567 cuando, acercándome, te ponga mis invencibles manos encima.”
568 Así habló y temió Hera venerable, la de ojos de buey,
569 y, claro, se sentó callada retorciendo el querido corazón;
570 y se amargaron en la morada de Zeus los dioses Uránidas.
571 Y entre ellos Hefesto, famoso artesano, empezó a hablar,
572 a su madre querida llevando consuelo, a Hera de blancos brazos:
573 “¡Sin duda devastadoras acciones estas serán y ya no tolerables,
574 si justo ustedes dos a causa de los mortales discuten así,
575 y entre los dioses provocan bulla; y ni del banquete
576 habrá grato placer, ya que las peores cosas vencerán.
577 Y yo a mi madre sugiero, aunque ella misma sabe,
578 llevar consuelo a mi padre querido, a Zeus, para que de nuevo no
579 la regañe mi padre y nos perturbe el banquete.
580 Pues si acaso quisiera el Olímpico, portador del rayo,
581 de los asientos patearnos… pues él es con mucho superior.
582 Pero vos a él dirigite con palabras suaves;
583 entonces enseguida el Olímpico nos será propicio.”
584 Así dijo y, levantándose, una copa de doble asa
585 puso en las manos a su madre querida y le dijo:
586 “Aguanta, madre mía, y soporta, aunque estés preocupada,
587 no sea que, aunque seas querida, en mis ojos te vea
588 golpeada, y entonces no podré en absoluto, aunque afligido,
589 protegerte, pues es duro confrontar al Olímpico.
590 Pues ya también una vez a mí, ansiando yo resguardarte,
591 me arrojó, del pie habiéndome tomado, desde el umbral sobrenatural,
592 y todo el día fui impulsado, y a la vez que el Sol se puso
593 caí en Lemnos, y en mí quedaba apenas un poco de ánimo;
594 allí los varones sintíes me recogieron apenas caí.”
595 Así habló y sonrió Hera, la diosa de blancos brazos,
596 y tras sonreír recibió de su hijo con la mano la copa.
597 Él, por su parte, para todos los demás dioses hacia la derecha
598 escanciaba dulce néctar sacándolo de la cratera;
599 y una risa inextinguible se elevó entre los bienaventurados dioses
600 cuando vieron a Hefesto jadeando por la morada.
601 Así, entonces, todo el día hasta que el Sol se puso
602 banquetearon; y a ningún ánimo le faltó igual parte del banquete,
603 ni tampoco la forminge bellísima, que portaba Apolo,
604 ni las Musas, que cantaban alternándose con bella voz.
605 Pero una vez que se puso la relumbrante luz del Sol,
606 ellos marcharon para acostarse cada uno a su casa,
607 donde una morada para cada uno el famosísimo lisiado
608 Hefesto había construido con sagaz entendimiento.
609 Y Zeus hacia su lecho fue, el Olímpico portador del rayo;
610 allí usualmente dormía cuando el dulce sueño le llegaba;
611 allí, subiendo, se acostó, y a su lado Hera de trono de oro.
v1, diosa

La musa, invocada a menudo en singular y fuente de inspiración del rapsoda épico.

INTR MITO NOTE
v1, Pelida Aquiles

El protagonista de Ilíada (sobre el cual, VER ad 1.7) aparece aquí definido por su patronímico, “Pelida”, es decir, “hijo de Peleo”. Más allá del carácter formulaico de la alusión, no debe restarse importancia al hecho de que es un recordatorio temprano en el texto de la ascendencia divina del héroe en dos sentidos: la mención de Peleo (sobre el cual, VER ad 1.489) remite inmediatamente a Tetis, la diosa marina madre de Aquiles (VER ad 1.351), y el propio Peleo es hijo de Éaco, hijo a su vez de Zeus.

INTR FORM MITO NOTE
v2, aqueos

La denominación habitual para los griegos, cuyo origen preciso es desconocido. Se acepta hoy la vinculación con la palabra “Ahhiyawa”, que aparece en tabletas hititas aludiendo a un pueblo extranjero. VER La historia.

INTR HIST NOTE
v3, Hades

En Homero, “Hades” hace alusión siempre al dios del inframundo, hijo de Crono y Rea y, por lo tanto, hermano de Zeus (VER ad 1.5) y Poseidón (VER ad 2.479). Es un dios con escasa trayectoria mitológica en comparación con sus hermanos, e incluso nombrarlo era evitado en ciertos contextos (VER ad 3.278, donde Agamenón utiliza un eufemismo para aludir a él en medio de un juramento). Es famoso en particular por su secuestro y subsecuente matrimonio con Perséfone, hija de la diosa Deméter, que se volverá también una importante deidad subterránea. Hades no tiene más rol en la épica que ser el rey del mundo de los muertos, por lo que su nombre suele aparecer en caso genitivo con el sentido “[la casa] de Hades” para referir a este. Este mundo, por metonimia denominado “Hades”, tiene un lugar mucho más prominente en Odisea (en el canto 11). A diferencia de lo que sucede en religiones como el cristianismo, en el Hades no hay distinción entre buenas y malas personas: todas las almas sufren en él el mismo destino. Esta concepción, sin embargo, no es uniforme a lo largo de la cultura griega y sabemos de diversos cultos mistéricos que prometían a los iniciados lugares privilegiados en el mundo de los muertos. Leer más: Wikipedia s.v. Hades, EH sub Afterlife, EH sub Hades.

INTR CONC MITO NOTE
v4, héroes

El concepto de “héroe” en la poesía homérica y en general en la cultura griega es distinto del habitual en la nuestra, fundamentalmente por su carácter religioso. Un héroe no es solo una persona que realiza acciones extraordinarias, sino también alguien capaz de continuar protegiendo o ayudando después de la muerte. En ese sentido, podría vincularse con la idea moderna de “santo”, en particular respecto a santos populares que no se caracterizan por su estatus moral sino por su carácter de fuerzas sobrenaturales protectoras. La conexión se manifiesta, entre otras cosas, en el hecho de que las reliquias de los héroes (sus huesos o sus armas) eran consideradas poderosos talismanes. Poemas épicos como Ilíada eran fundamentales entre los griegos para establecer y preservar los cultos heroicos de figuras como Aquiles, algo que, además, era de particular interés para la nobleza de épocas posteriores que, con fines propagandísticos, solía remontar sus orígenes a los héroes de la época micénica. Leer más: Nagy, G. (2006) “The Epic Hero”, Washington, DC: Center for Hellenic Studies.

INTR HIST CONC MITO NOTE
v4, ellos

La distinción entre las “vidas” de los héroes y los héroes mismos no debe hacer pensar en una concepción del alma como la cristiana (VER ad 1.3), sino todo lo contrario. Es solo la vida, el hálito vital lo que baja al Hades, mientras que la persona permanece en la tierra. Esto es importante sobre todo cuando se piensa en la veneración y poderes mágicos que durante toda la Antigüedad se atribuyeron a los restos materiales de figuras prominentes, en particular de quienes reciben culto heroico (VER la nota anterior), y resulta significativo también para comprender la importancia de los ritos funerarios en la concepción del poema (VER ad 1.52): hasta que el cuerpo es cremado, la persona está en cierta forma atrapada en un limbo entre la vida y la muerte.

INTR MITO NOTE
v4, perros

En Ilíada, la figura del perro es usualmente negativa, sinónimo de una muerte desgraciada, puesto que estos animales (como las aves del verso siguiente) solían devorar los cadáveres abandonados en el campo de batalla, lo que constituía una afrenta terrible. Esta no es, por supuesto, la única concepción de los perros en la Grecia Antigua, ni siquiera en Homero (basta pensar en el fiel Argos en Odisea), pero es la más habitual en un poema que se ocupa casi exclusivamente de la guerra. Leer más: EH sub Dogs.

INTR CONC NOTE
v5, todas las aves rapaces

Las aves tienen múltiples funciones en el poema, pero la aclaración “rapaces” aquí las liga de forma directa con la consumición de cadáveres y, por lo tanto, con uno de los destinos más crueles que podía sufrir un guerrero (VER ad 1.4). Leer más: Johansson, K. (2012) The birds in the Iliad. Identities, interactions and functions, Gothenburg: University of Gothenburg.

INTR CONC NOTE
v5, Zeus

Zeus es el dios principal del panteón griego, “padre de hombres y de dioses”. Aunque a veces su poder se presenta como absoluto, en realidad estaba limitado por la “moira”, un concepto complejo que puede entenderse como una combinación de “el orden de las cosas” y “el destino” (VER ad 1.286). Zeus es hijo de Crono (de ahí la designación “Cronida” o “Cronión”) y Rea, ambos hijos de Urano (el cielo) y Gea (la tierra); está casado con su hermana Hera, junto con la que es padre de Hefesto y Ares, pero tiene otros hijos, incluyendo a los olímpicos Apolo y Ártemis (hijos de la diosa Leto) y Atenea (en general considerada hija de la diosa Metis, aunque nacida de la cabeza de Zeus después de que este devorara a su madre; VER ad 1.175). Zeus también engendró numerosos hijos en mujeres mortales, quizás el más famoso de los cuales es Heracles, que alcanzaría estatus divino después de su muerte. Leer más: EH sub Zeus; Wikipedia s.v. Zeus.

INTR MITO NOTE
v7, el Atrida

Agamenón, el rival de Aquiles en Ilíada y el líder del ejército aqueo, era hijo de Atreo, hijo de Pélope, hijo de Tántalo, hijo de Zeus. Era rey de Micenas, la ciudad más poderosa del mundo griego de la época, y por eso actúa como jefe de todo el ejército de coalición que invade Troya. Homero no parece tener de él una mirada demasiado positiva, algo que se manifiesta de manera sutil a través de la forma en que lo caracteriza a lo largo del poema (y, en particular, en este primer canto); tiene, sin embargo, una breve aristeia (esto es, una secuencia en donde muestra su excelencia como guerrero derrotando a muchos enemigos) en 11.91-263. Sobrevivirá a la guerra solo para ser asesinado el día de su regreso a su hogar por su esposa Clitemnestra o por Egisto, el amante de esta. Leer más: EH sub Agamemnon; Wikipedia s.v. Agamenón.

INTR MITO NOTE
v7, el divino Aquiles

Aquiles, hijo de Peleo, hijo de Éaco, hijo de Zeus, es el protagonista de Ilíada y el guerrero más importante del ejército griego que invade Troya. Su madre era la diosa marina Tetis, lo que lo convierte en uno de los pocos semidioses en el campo de batalla. Además del episodio de la cólera, que relata el poema, son famosos sus encuentros (posteriores a Ilíada) con el etíope Memnón y con la amazona Pentesilea, de la cual se enamora tras matarla. Será asesinado antes del final de la guerra por Paris y Apolo con una flecha en el talón, el único punto vulnerable de su cuerpo según la mitología. Su hijo, Neoptólemo, participará en la toma de Troya. Leer más: EH sub Achilles; Wikipedia s.v. Aquiles.

INTR MITO NOTE
v8, Cuál de los dioses

Es habitual en el pensamiento homérico atribuir las acciones humanas a una decisión de los dioses. Esto en general no elimina la responsabilidad individual, aunque a veces es utilizado como excusa por los héroes (el ejemplo más famoso es el de Agamenón en Il. 19.85-138).

INTR FORM MITO NOTE
v9, El hijo de Leto y de Zeus

Apolo, dios polifacético bajo cuya protección se encontraban las artes, la medicina y los oráculos. En Ilíada es uno de los principales defensores del bando troyano. Es importante destacar que, como suele suceder con los dioses griegos, la misma figura está asociada a un aspecto positivo de un área de influencia, como la medicina, y a uno negativo, como la peste. Su madre, Leto, era hija de los titanes Ceo y Febe (prima de Zeus, por lo tanto) y, cuando estuvo embarazada de Apolo y Ártemis, Hera amenazó con castigar a cualquier lugar del mundo que le permitiera parir en él. Solo la pequeña isla de Delos (una de las Cícladas en el mar Egeo, que hasta ese momento era una isla “flotante”) osó resistir la amenaza, por lo que se convirtió en uno de los centros principales del culto de Apolo. Leer más: EH sub Apollo; Wikipedia s.v. Apolo.

INTR MITO NOTE
v11, Crises

El personaje no tiene otras apariciones en la mitología griega y es probable que su nombre se derive de la localidad de la que proviene, Crisa (VER ad 1.37), como el de su hija (Criseida) se deriva del de él. Es fundamental notar que el poeta destaca antes que cualquier otra cosa su condición de sacerdote, que se reiterará en 14-15, puesto que esto hace más grave la deshonra que le inflige Agamenón (VER ad 1.13, VER ad 1.22).

INTR NARR MITO NOTE
v12, las rápidas naves de los aqueos

Al llegar a la zona de Troya, los aqueos, preparados para un largo sitio, encallaron sus naves en tierra sobre la playa (el procedimiento se describirá más adelante en este mismo canto; VER ad 1.485) y construyeron su campamento delante de estas. Es común en Ilíada hablar de “las naves” cuando se hace referencia al campamento aqueo, parte de la técnica “visual” típica de Homero: si uno mirara hacia el campamento, las naves serían el elemento más evidente.

INTR NARR FORM MITO NOTE
v13, su hija

Criseida, sobre la cual VER ad 1.111.

INTR MITO NOTE
v13, un cuantioso rescate

Como observa Bas., parte habitual de la actividad guerrera de la Antigüedad era la toma de prisioneros (hombres y mujeres sin distinción, aunque estas tenían especial valor en una situación como la del campamento aqueo, donde realizaban tareas domésticas y actuaban como parejas sexuales de los guerreros) y el subsecuente pedido de rescate por ellos. Por eso, la llegada de Crises a las naves no debe entenderse como algo excepcional, sino como una práctica común del periodo. Esto también (VER ad 1.11) agrava la reacción del Atrida. Sobre el tema de la esclavitud en Homero en general, cf. Álvarez Rodríguez (2019). Leer más: Álvarez Rodríguez, B. (2019) “La violencia implícita hacia el Otro: Paternalismo y esclavitud en los poemas homéricos”, en Saravia, M. I., y Featherston, C. (coord.) Expresiones de violencia en la literatura. De Grecia hasta nuestros días, La Plata: FaHCE.

INTR HIST CONC MITO NOTE
v14, Las ínfulas de Apolo

No sabemos exactamente en qué consistían estas ínfulas, pero sin duda eran un símbolo reconocible y evidente del estatus de sacerdote de Crises. El cetro dorado sobre el que se colocan (mencionado en el verso que sigue) sugiere que se tratarían de algún tipo de objeto de lujo, con valor económico además de simbólico.

INTR NARR MITO NOTE
v14, Apolo, el que hiere de lejos

Un epíteto habitual para un dios que se caracteriza por el uso del arco y en general por su capacidad de actuar a distancia.

INTR FORM MITO NOTE
v16, Ambos Atridas

El otro Atrida es Menelao, rey de Esparta y esposo de Helena, por lo que era la principal parte ofendida de su rapto. Menelao es hermano menor de Agamenón (VER ad 1.7) y, como este, sobrevivirá a la guerra, volviendo con Helena a su palacio en Esparta luego de un largo viaje que lo llevará a Egipto. En Ilíada, el episodio más importante en el que actúa es su duelo personal con Paris en el canto 3. Leer más: EH sub Menelaos; Wikipedia s.v. Menelao.

INTR MITO NOTE
v17, de buenas grebas

Las grebas cubren desde el tobillo hasta la rodilla (como las canilleras modernas), y fueron un elemento esencial de la armadura en diversos periodos de la Grecia Antigua. Es interesante notar que las grebas micénicas eran más cortas que las mejor conocidas de la era hoplítica (Snodgrass, 1999: 52-53). Leer más: Snodgrass, A. M. (1999) Arms and Armor of the Greeks, Baltimore: The Johns Hopkins University Press.

INTR FORM HIST NOTE
v18, olímpicas moradas

El Olimpo es la residencia de los dioses, ubicada por los griegos en el monte Olimpo, que se encuentra en el norte de la actual Grecia. Es la montaña más alta del país y la segunda de los Balcanes, con 2919 m. de altura. En él los diferentes dioses tenían sus palacios y se reunían en asamblea para discutir los asuntos humanos. Leer más: Wikipedia s.v. Olimpo.

INTR HIST MITO NOTE
v19, la ciudad de Príamo

Troya. Príamo era su rey durante la invasión de los griegos, pero además fue el único sobreviviente de la casa real después de la primera invasión realizada en la generación anterior por Heracles. Príamo era hijo de Laomedonte, hijo de Ilo, hijo de Tros, el fundador de la ciudad, y padre de cincuenta hijos varones, los más famosos de los cuales son Héctor (VER ad 1.242) y Paris (VER ad 3.16), ambos de su esposa Hécabe (VER 6.251). Príamo morirá durante la toma de Troya por los aqueos, asesinado por Neoptólemo, el hijo de Aquiles, sobre el altar de Zeus. Leer más: Wikipedia s.v. Príamo.

INTR MITO NOTE
v23, venerar al sacerdote

Lit. “sentir” o “actuar con aidós por el sacerdote”, haciendo de este verso la primera aparición de este importante concepto en el poema. La palabra apunta al temor producido por la mirada de los otros, sobre todo de aquellos que uno respeta, por lo que está intrínsecamente vinculada a la reputación y la fama, los valores más elevados en la sociedad heroica homérica. En contextos sociales como este, está asociada a la percepción de lo que es adecuado hacer, aquello por lo que, si uno no realizara, podría avergonzarse; en la guerra, es lo que motiva a los guerreros a luchar por vergüenza a las críticas de los compañeros. Para una presentación más detallada, VER En detalle - Ética heroica. Agamenón será caracterizado en este primer canto como un héroe muy poco preocupado por el aidós (VER ad 1.149).

INTR CONC NOTE
v24, el ánimo

El thymós, un elemento clave de la psicología homérica, de imposible traducción. El thymós es el sitio, el motor o el agente de la actividad emocional y volitiva; es probable que originalmente fuera el término para el aire que entra al pecho al respirar (cf. Clarke, 75-79, siguiendo a Onians, 1951), cuyo movimiento es responsable y paciente de esa actividad. El uso homérico del término es muy amplio y difuso: solo en el canto 1, el thymós es lo que no se complace cuando algo desagradable pasa (aquí y en 378), la parte que tiene deseos (136) y que impulsa a la acción (173, 192, 228), el lugar donde se medita sobre las posibles opciones de conducta (193), el sitio donde radica el amor, la alegría y la ira (196, 209, 217, 256, 429, 562) y un sinónimo de “vida” (205, 593), a lo que hay que sumarle los casos más difíciles de describir de 243 y 468=602. Como puede verse, más allá de una relación de algún tipo con el deseo y la voluntad, no existe una forma sencilla de definir a este elemento componente de la psicología humana. Leer más: Onians, R. B. (1951) The Origins of European Thought about the Body, the Mind, the Soul, the World, Time and Fate, Cambridge: Cambridge University Press.

INTR CONC NOTE
v30, Argos

La palabra “Argos” en Ilíada tiene puede referirse a cinco áreas diferentes: la ciudad de Argos propiamente (Pleiades 570106; cf. por ejemplo 2.559, 14.119), la Argólide (la zona del noreste-este del Peloponeso al sur de la península de Corinto, que es el reino de Agamenón), el Peloponeso en su conjunto (quizás en 2.287, 3.75) la Argos Pelásgica (VER ad 2.681) y Grecia en su conjunto, o al menos su parte continental (quizás en 2.348, 15.372). No siempre es fácil distinguir a qué lugar exacto se hace alusión en un pasaje, en especial cuando se habla de “regresar a Argos” o “llegar a Argos”, en cuyo caso el sitio específico suele ser menos importante que el contraste con Troya y la Tróade. Cuál es la explicación de esta ambigüedad no es seguro (aunque probablemente es producto de la misma metonimia que da lugar al uso de “argivos” - VER ad 1.79), y es claro que alguna confusión había en el uso de los nombres (VER ad 2.559), pero en la mayor parte de los casos la polisemia del término no constituye un problema en absoluto.

INTR FORM HIST NOTE
v31, yendo y viniendo sobre el telar y enfrentando mi lecho

Las dos tareas habituales para una concubina, descriptas aquí vívidamente desde la perspectiva de Criseida (algo que parece agravar aun más el insulto).

INTR CONC HIST NARR NOTE
v36, Leto

VER ad 1.9.

INTR MITO NOTE
v37, arco de plata

Un rasgo típico de Apolo, el dios arquero.

INTR MITO NOTE
v37, Crisa

Crisa se encuentra en la costa de Asia Menor, sobre el Egeo, al sur de Troya. Como se infiere del nombre, es el lugar de proveniencia del sacerdote Crises. Cerca de donde se encuentra se han hallado restos de un templo de Apolo Esminteo, muy posterior al poema, pero acaso construido sobre un santuario mucho más antiguo.

INTR HIST NOTE
v38, Cila

En la costa de Asia Menor, como Crisa mencionada en 37, si bien no ha sido identificada con seguridad.

INTR HIST NOTE
v38, Ténedos

Ténedos (Pleiades 550912) es una isla del Egeo, cercana a la costa de Asia Menor, importante en el mito troyano tanto en el inicio como en el final de la guerra, porque los aqueos la atacan en su viaje hacia la Tróade y Aquiles mata a su rey Tenes (cf. 11.624-625, donde se hace alusión a este episodio, y Ps.-Apolodoro, Epit. 3.23-25), es también allí donde Filoctetes es mordido por una serpiente (VER ad 2.718), y en algunas versiones las tropas griegas se esconden cerca de la isla durante la estratagema del caballo (cf. Ps.-Apolodoro, Epit. 5.15). Nótese que los tres lugares que menciona Crises están en la misma zona, al sur de Troya y en su área de influencia.

INTR HIST MITO NOTE
v39, Esminteo

Un epíteto de Apolo de significado discutido. Suele entenderse como derivado de smínthos, que quiere decir “ratón”, con el sentido de “protector contra los ratones”. Existe también la posibilidad de que derive de un lugar llamado Esminte, en la Tróade; esto puede ser una confusión producto del hecho de que la apelación “Esminteo” era típica de esa región (donde, como observa CSIC, se han hallado monedas tardías que representan a Apolo con un ratón a sus pies).

INTR MITO INTP NOTE
v39, Si alguna vez

Es típico de la plegaria griega (como en muchos otros lugares) comenzar recordando al dios las buenas acciones que uno realizó por él en el pasado, para obtener su kháris, es decir, su buena voluntad.

INTR MITO ESTR FORM NOTE
v39, un agraciado templo cubrí

Entiéndase, “construí”. El uso proviene de una época en la que los altares al aire libre no eran infrecuentes, por lo que “cubrirlos” era una contribución significativa para el dios.

INTR CONC NOTE
v40, pingües muslos quemé

Se describirá más adelante (447-474) con cierto detalle un sacrificio. Los griegos dedicaban a los dioses una parte de la carne que comían, en particular, los huesos y la grasa, con algunas pequeñas piezas de carne propiamente con valor simbólico.

INTR MITO NOTE
v42, dánaos

Otro epíteto de los griegos en su conjunto, de origen desconocido pero registrado en jeroglíficos egipcios de los ss. XIV y XV a.C., donde se habla de Danaja. Leer más: Latacz, J. (2003) Troya y Homero. Hacia la resolución de un enigma, trad. de E. Gil Bera, Madrid: Destino; Crespo Güemes, E. (2017) “La historicidad de la guerra de Troya: progresos recientes”, en Piquero Rodríguez, J., y Quílez Bielsa, J. (eds.) Desmontando mitos. ¿Ocurrió realmente como nos lo han contado?, Madrid: Sociedad Española de Estudios Clásicos.

INTR FORM HIST NOTE
v43, lo escuchó Febo Apolo

La fórmula es estándar en el cierre de plegarias e indica en general no solo que el dios ha escuchado el pedido sino también que cumplirá el o los deseos expresados (cuando no es así, lo contrario está explícitamente indicado, como en 16.249-250), al punto que “el dios lo escuchó” se utiliza como sinónimo de “el dios asintió a su pedido”.

INTR FORM NOTE
v48, soltó un dardo

Las flechas de Apolo son responsabilizadas por algunas muertes súbitas (cf. 758-759, Od. 3.279-281, 15.409-411, y cf. Clarke, 257-259), quizás en analogía con las de su hermana Ártemis (VER ad 5.51). Aquí, por supuesto, son una herramienta para distribuir la peste, y no deben causar muertes de forma instantánea.

INTR NARR MITO NOTE
v51, aquellos

Es típico del estilo homérico el uso de este tipo de deícticos sin referente inmediato, cuyo significado puede extraerse con relativa facilidad del contexto. Es dable pensar que el rapsoda contribuiría con inflexiones de la voz o gestos a la identificación de los referentes (en este caso, por supuesto, los aqueos).

INTR FORM NOTE
v52, las piras de cadáveres

En la poesía homérica, los héroes son incinerados y luego sobre las cenizas o sobre una urna donde estas se colocan se construye un túmulo (esto es, un monte de tierra), sobre el cual a su vez en ocasiones se coloca un monumento funerario.

INTR HIST CONC NOTE
v54, la asamblea

La agoré, que no es solo un espacio físico como la palabra ágora en español (aunque adquirirá ese valor en épocas posteriores en griego antiguo), sino el “consejo” en el que los jefes discuten en igualdad de condiciones sobre los problemas del ejército. Es una institución fundamental en la épica que puede haber constituido una base para sistemas democráticos posteriores.

INTR CONC HIST NOTE
v55, las entrañas

Para los griegos de la Antigüedad, al menos hasta la época arcaica, la sede del pensamiento estaba localizada en las entrañas, no en la cabeza. El concepto abstracto de “mente”, para el que se utilizará la misma palabra que se halla en este verso (phrén), se desarrolla más adelante. En nuestra traducción hemos preferido retener el modo de expresión arcaico, no pretendiendo con ello implicar que los términos no tuvieran un valor psicológico establecido. De todas maneras, en algunos contextos en donde este valor es evidente y el uso “entrañas” produce un resultado extraño o se presta a confusión, utilizamos alternativas como “mientes” o “pensamiento” (cf. e.g. 115, 2.108). Leer más: Sullivan, S. D. (1988) Psychological Activity in Homer. A Study of Phrēn, Ottawa: Carleton University Press.

INTR CONC TRAD NOTE
v55, Hera

Hera es hija de Cronos y Rea, hermana, por lo tanto, de Zeus y además su esposa. Es la diosa protectora de los matrimonios (lo que acaso explica su ira contra Paris, Helena y los troyanos). Junto con Atenea, es una de las principales defensoras de los aqueos en Ilíada, lo que explica por qué aquí inspira a Aquiles a convocar a la asamblea. Leer más: EH sub Hera; Wikipedia s.v. Hera.

INTR MITO NOTE
v55, de blancos brazos

Como en otras épocas y lugares, en Grecia la blancura era un rasgo considerado bello entre las mujeres. Es notable que, en épocas posteriores, el blanco y el negro se utilizarían en las vasijas de cerámica para diferenciar los dibujos de mujeres y de hombres, respectivamente.

INTR CONC HIST NOTE
v58, levantándose

La asamblea homérica tiene una dinámica institucionalizada que nunca se explica, pero debía ser conocida por el público. Todos los participantes están sentados en círculo y, cuando uno quiere la palabra, se levanta, toma un cetro que le permite hacer uso de ella, habla y luego se sienta. En ningún momento se vota y las decisiones se logran por consenso unánime e implícito. Es de imaginar que esta versión ficcional basada en lo que debió ser en algún momento una dinámica real no se corresponde con su modelo, puesto que la mayoría de las asambleas homéricas se conducen con notable orden y suelen llevar a un acuerdo de todos los participantes. Leer más: EH sub Assembly.

INTR CONC NOTE
v58, Aquiles de pies veloces

La primera aparición de este famoso epíteto del héroe, que señala su velocidad en batalla, en particular para perseguir a los enemigos que huían.

INTR FORM INTP NARR NOTE
v62, algún adivino

La reacción puede parecer absurda desde una perspectiva contemporánea, pero será habitual a lo largo de toda la Antigüedad, puesto que se consideraba que los males de los hombres eran producto de la ira divina. Para solucionarlos el primer paso era identificar al dios que se había irritado con uno y el segundo reconocer la satisfacción que exigía: revelar esto era tarea de los adivinos y los sacerdotes. El procedimiento no es conceptualmente diferente a ir a un médico para que reconozca la enfermedad a partir de los síntomas y prescriba un tratamiento, aunque, por supuesto, se basa (más) en el pensamiento mágico. Leer más: Johnston, S. I. (2008) Ancient Greek Divination, London: Wiley; Struck, P. T. (2016) “A Cognitive History of Divination in Ancient Greece”, Journal of the History of Ideas 77, 1-25.

INTR MITO HIST NOTE
v65, un voto

Puede ser una promesa realizada al dios que no fue cumplida, una ofrenda debida al dios que no fue entregada o incluso de una jactancia de alguien que ofendió a Apolo (como en el caso de Áyax Oileo, que es castigado por Poseidón cuando, al volver de Troya, se jacta de ser capaz de resistir las tormentas a pesar de la voluntad de los dioses). La traducción, por supuesto, no puede retener la polisemia de la palabra griega euxolês.

INTR CONC NOTE
v65, hecatombe

Se trata de un sacrificio de cien animales (lit. “cien vacas”) dedicado a un dios. La palabra es habitual en el contexto del rito, pero sin duda una matanza de semejante tamaño era inhabitualísima entre los griegos, cuya dieta contenía mucha menos carne de lo que Ilíada sugiere (algo, por lo demás, evidente dada la geografía del país). De hecho, en el propio poema ninguna hecatombe siquiera se aproxima a ese número.

INTR CONC HIST NOTE
v66, el aroma de grasa

La palabra griega kníses se refiere específicamente a esto, que se consideraba parte de lo debido a los dioses como sacrificio, y que se suponía se elevaba a ellos enredada en el humo de la cocción (cf. 317, donde esto se afirma de manera explícita). La cuestión es tematizada por Aristófanes en la comedia Aves, donde los protagonistas construyen una muralla entre la tierra y el Olimpo para que el olor de la carne asada no llegue a los dioses.

INTR CONC MITO NOTE
v69, Calcas Testórida

El adivino Calcas, hijo de Téstor, tiene pocas apariciones en la Ilíada, pero todas fundamentales; aparece aquí, en la asamblea, donde desencadena el argumento principal del poema; en 2.299-330, en el relato de los pájaros y la serpiente, donde anticipa la duración de la guerra; y, de manera indirecta, en 13.45-58, donde Poseidón toma la forma de Calcas para impulsar a los Ayantes a defender las naves de Héctor (VER ad 1.242). Su papel en la tradición es mucho mayor, puesto que actuó como guía de las naves aqueas para llegar a Troya, como indica 71, y fue quien ordenó sacrificar a Ifigenia, la hija de Agamenón, para contar con vientos favorables (VER ad 1.106). Leer más: EH sub Kalchas; Wikipedia s.v. Calchas.

INTR MITO NOTE
v69, de los augures

Aunque aquí la palabra debe tener alcance general, en la medida en que Calcas dominaría diferentes formas de adivinación, el término oionopólos alude específicamente a la adivinación por medio del vuelo de las aves, una técnica extendida en la Antigüedad desde Italia a la Mesopotamia. En esta técnica, el augur contempla el vuelo de los pájaros, en especial de los de presa, e interpreta a partir de él signos de los dioses.

INTR CONC MITO NOTE
v71, las naves condujo

VER ad 1.69.

INTR MITO NOTE
v72, que le dio Febo Apolo

La adivinación forma parte de los atributos de Apolo; el oráculo más importante de Grecia, el de Delfos, era un oráculo de este dios.

INTR NARR FORM MITO NOTE
v77, con las palabras y las manos

Aparece aquí por primera vez en el poema el doble ámbito de acción del guerrero, la asamblea y la batalla. El héroe debe ser excelente en ambos ámbitos, no solo un buen orador o un buen luchador. Retenemos una idea similar de la excelencia en la expresión mens sana in corpore sano. VER En detalle - Ética heroica.

INTR CONC NOTE
v79, argivos

La tercera forma de referirse a los griegos en Ilíada (VER ad 1.2 y VER ad 1.42), en este caso por metonimia con la región de la Argólide (VER ad 1.30); en ocasiones, sin embargo, la palabra tiene un referente más específico, es decir, los argivos en sentido estricto, los habitantes de la Argólide, subordinados a Agamenón. Este debe ser el caso aquí, dada la segunda parte del verso donde se menciona a los aqueos.

INTR FORM NOTE
v91, el mejor de los aqueos

El áristos de los aqueos, una palabra de enorme importancia en el poema porque es la forma adjetiva de areté, la “excelencia”, que constituye uno de los símbolos fundamentales del estatus heroico de un personaje, junto con el botín (géras; VER ad 1.118), la fama (kléos; VER ad 2.325), y la honra (timé; VER ad 1.159). La areté es la cualidad de ser el mejor o tener en la mayor medida una virtud, en particular la virtud que corresponde a la propia clase. Así, por ejemplo, la areté del caballo es su velocidad, la del suelo es su fertilidad, la del esclavo es su lealtad al amo. El sentido central en Ilíada, sin embargo, es el referido a la excelencia de los héroes, es decir, su valor en el campo de batalla y su capacidad para hablar en la asamblea (VER ad 1.77). Sobre la variante textual, VER Com. 1.91. Leer más: En detalle - Ética heroica.

INTR CONC NOTE
v95, tampoco recibió el rescate

VER ad 1.13.

INTR HIST CONC MITO NOTE
v100, Crisa

VER ad 1.37.

INTR HIST NOTE
v103, de furor

De ménos, un concepto de gran importancia a lo largo del poema. El ménos es un tipo de energía que sienten los seres vivos o personificados y les permite o los lleva a actuar; es una fuerza que impulsa a quien la siente (cf. Clarke, 110-111). Es habitual que los dioses la insuflen y se concibe como algo que está “dentro” del ánimo o el cuerpo. El ménos, por lo tanto, no es una simple voluntad o deseo de hacer algo, sino un poder casi sobrenatural que impele y facilita realizar lo que sea. Leer más: EH sub menos.

INTR CONC NOTE
v103, entrañas

VER ad 1.55.

INTR CONC NOTE
v106, jamás me dijiste algo positivo

Esta frase no debe entenderse solo como un insulto genérico, puesto que Calcas fue quien ordenó, cuando la flota griega estaba estancada en Áulide por la falta de viento, sacrificar a Ifigenia, la hija de Agamenón, para aplacar la ira de Ártemis que el rey provocó al compararse con ella en el arte de la cacería. A pesar de lo acertado del consejo, en la medida en que permitió que la flota zarpara, Agamenón tenía buenos motivos para estar resentido con el adivino. Es importante recordar, no obstante, que este no es responsable de las decisiones de los dioses (se trata de un proverbial caso de “matar al mensajero”), de modo que ese resentimiento no se justifica.

INTR MITO NOTE
v111, Criseida

El personaje de Criseida, llamado por primera vez aquí por su nombre, no tiene más rol en Ilíada que el de ser una cautiva de Agamenón; incluso su nombre no es más que un patronímico (“hija de Crises”). A diferencia de Briseida (VER ad 1.184), no tiene ningún discurso en el poema y, como su padre, desaparece de la trama una vez que es rescatada más adelante en este mismo canto.

INTR MITO NARR NOTE
v118, botín

El géras, uno de los símbolos fundamentales del estatus heroico de un personaje, junto con la fama (kléos; VER ad 2.325), la excelencia (areté; VER ad 1.91) y la honra (timé; VER ad 1.159), de particular importancia, porque constituye la única prueba material de las otras tres cualidades. En teoría, el tamaño del botín debería corresponder a la excelencia de un guerrero, una regla cuya violación por parte de Agamenón desatará el enojo de Aquiles. Merece destacarse que la palabra se repite en este verso y en los dos siguientes (en 119 dentro del adjetivo agérastos, “sin botín”), señalando la ansiedad de Agamenón por el tema. Leer más: En detalle - Ética heroica.

INTR CONC NARR NOTE
v124, bienes comunes

No se refiere a un lote de propiedad comunitaria, sino a bienes saqueados de pueblos y ciudades aun no repartidos. En la sociedad heroica, el procedimiento de distribución del botín se basa en la fama y poder individual: todos los que participaban del saqueo colocaban lo que habían obtenido en una pila comunitaria y los líderes repartían la parte de cada uno en función de la excelencia demostrada en el combate.

INTR CONC MITO HIST NOTE
v129, Troya bien amurallada

Aunque la expresión es formulaica y se aplica a Lirneso, donde Aquiles capturó a Briseida, en 16.57, es casi exclusiva de Troya, lo que sugiere una conexión con el mito según el cual las murallas de la ciudad fueron construidas por Poseidón y Apolo en castigo de un levantamiento contra Zeus, a causa del cual este los condenó a servir a Laomedonte, fundador de la ciudad. Como obra de los dioses, las murallas eran, por supuesto, indestructibles. Además de esta base mitológica, la tradición debe haber conservado memoria (o, acaso, el poeta o alguno de sus predecesores conoció las ruinas) del importante muro defensivo que rodeaba la ciudad histórica (VER La Historia). Este muro “externo”, dado que había uno interno alrededor de la “ciudad alta”, tenía unos 3,5 m. de ancho por 2 de profundidad y forma de U en la parte sur y este en el siglo XII a.C. La ciudad rodeada por él tenía cerca de 27 ha. Leer más: Crespo Güemes, E. (2017) “La historicidad de la guerra de Troya: progresos recientes”, en Piquero Rodríguez, J., y Quílez Bielsa, J. (eds.) Desmontando mitos. ¿Ocurrió realmente como nos lo han contado?, Madrid: Sociedad Española de Estudios Clásicos.

INTR FORM MITO HIST NOTE
v138, el tuyo

Agamenón lista aquí a los tres principales héroes del ejército, Aquiles, Áyax y Odiseo. Es claro que el objetivo es mostrar que él es el más poderoso y puede tomar el botín de quien desee.

INTR NARR MITO NOTE
v138, Áyax

Áyax el Grande o Áyax de Salamina, el segundo mejor combatiente del ejército aqueo, hijo de Telamón, hijo de Éaco y, por lo tanto, primo de Aquiles (VER ad 1.1). Tendrá un papel preponderante a lo largo del poema, pero la parte más famosa de su leyenda, su suicidio luego de que los aqueos decidieran darle las armas de Aquiles a Odiseo, no es relatada en Ilíada (aunque el mito puede estar implicado en el relato de la lucha entre los héroes en 23.700-739). Leer más: EH sub Ajax the Greater; Wikipedia s.v. Áyax el grande.

INTR MITO NOTE
v138, Odiseo

El famoso héroe cuyas aventuras al volver de Troya se relatan en Odisea. Hijo de Laertes y rey de la isla de Ítaca, al oeste del Peloponeso. Se disputa con Áyax el Grande el estatus de segundo después de Aquiles, aunque Áyax se caracteriza por su fuerza mientras que Odiseo por su ingenio. Como Áyax, tendrá una participación considerable en el poema, con dos episodios donde actúa como protagonista (la embajada a Aquiles en el canto 9 y la incursión en el campamento troyano en el canto 10). Leer más: EH sub Odysseus y Odysseus’ Wanderings; Wikipedia s.v. Odiseo.

INTR MITO NOTE
v141, una negra nave

La madera utilizada en la construcción de naves antiguas era cubierta con alquitrán para protegerla de la humedad y el desgaste (Cf. Casson, 1986: 211-212), de ahí el epíteto “negras”. Leer más: Casson, L. (1986) Ships and Seamanship in the Ancient World, Princeton: Princeton University Press.

INTR HIST FORM NOTE
v145, Idomeneo

Rey de Creta y, por lo tanto, el rey más rico y poderoso del contingente aqueo después de Agamenón, aunque su papel en Ilíada está bastante restringido, si bien es el último griego en tener una aristeia (en 13.241-435; VER ad 1.7) antes de la quema de las naves en el canto 16. Hijo de Deucalión, hijo del famoso rey Minos y nieto de Zeus, como en los casos de Áyax y Odiseo (VER ad 1.138) su leyenda más famosa, su promesa de sacrificar a Poseidón el primer ser vivo que viera al volver a su casa si le concedía un regreso a salvo, siendo este su propio hijo, no es relatada en el poema. Leer más: EH sub Idomeneus; Wikipedia s.v. Idomeneo. **[[INTR]]

MITO NOTE
v152, yo no vine a causa

La mitología cuenta que muchos de los héroes aqueos fueron reticentes a participar de la expedición contra Troya; Aquiles, por ejemplo, se disfraza de mujer para evitar a los enviados de Agamenón. Estaban, sin embargo, obligados por un juramento a participar (VER El mito de Troya (antehomérica)): antes de competir por la mano de Helena, Agamenón los obliga a prometer que protegerían al ganador, que resultó ser Menelao. Naturalmente, este juramento implicaba que debían reaccionar contra Paris cuando este se llevó a Helena a Troya. Leer más: Wikipedia s.v. Juramento de los pretendientes.

INTR MITO NOTE
v154, nunca se llevaron mis vacas ni tampoco mis caballos

El robo de ganado era una actividad típica en la época heroica y no era considerado ignominioso para un héroe (cf. Walcot, 1979). De hecho, en ocasiones podía constituir una hazaña considerable (como en el caso del robo de las vacas de Geriones por Heracles). Era un deber de los reyes garantizar la restitución por estos robos a través de la negociación o la acción militar. El tópico es habitual en la poesía indoeuropea (cf. West, 2007: 451-452) y que la costumbre tiene una base histórica es indudable a partir de la evidencia comparada (cf. e.g. King, 2017). Leer más: Walcot, P. (1979) “Cattle Raiding, Heroic Tradition, and Ritual: The Greek Evidence”, History of Religions 18, 326-351; King, R. (2017) “Cattle, raiding and disorder in Southern African history”, Africa 87, 607-630; West, M. L. (2007) Indo-European Poetry and Myth, Oxford: Oxford University Press.

INTR MITO HIST NOTE
v155, Ftía

Ftía se encontraba en el norte de Grecia, en torno al monte Otris, en la parte continental al oeste de Eubea. El reino fue fundado por Éaco, abuelo de Aquiles. Leer más: EH sub Phthia; Wikipedia s.v. Ftía.

INTR HIST MITO NOTE
v156, dañaron el fruto

La destrucción de las cosechas enemigas es otra actividad habitual (VER ad 1.154), aunque esta vez una que atraviesa tiempos y lugares. En Grecia fue, por ejemplo, una práctica que los espartanos realizaron contra los campos atenienses durante prácticamente toda la guerra del Peloponeso (cf. Tuc. 2.19 y 23, 3.1, etc.).

INTR HIST NOTE
v159, honra

La primera aparición explícita en el poema del importante concepto de timé, uno de los símbolos fundamentales del estatus heroico de un personaje, junto con el botín (géras; VER ad 1.118), la fama (kléos) y la excelencia (areté; VER ad 1.91). La “honra” homérica es una combinación del estatus y el reconocimiento de los demás, producto de ese estatus. Es una consecuencia de la propia excelencia, aumenta la fama, y debería ser premiada con un botín correspondiente. Es este último punto lo que Aquiles está criticando aquí: su esfuerzo no está produciendo un aumento en su honra ni en su botín, sino que está siendo acaparado por los Atridas. Leer más: En detalle - Ética heroica.

INTR CONC NARR NOTE
v162, los hijos de los aqueos

Una fórmula común para referirse a los griegos, sin ninguna diferencia con el simple “aqueos”.

INTR FORM NOTE
v166, el reparto

El dasmós, la distribución del botín saqueado de un pueblo o ciudad. VER ad 1.124.

INTR CONC NOTE
v175, ingenioso

La mêtis (el epíteto es metíeta) era un atributo fundamental de Zeus, al punto que en algunas versiones Metis fue su primera esposa y él la devoró al recibir el oráculo de que un hijo suyo sería más poderoso que su padre. Devorada Metis embarazada, Zeus da a luz a Atenea desde su cabeza. Leer más: Wikipedia s.v. Metis (mitología).

INTR CONC MITO NOTE
v175, Zeus

La mitología confirma hasta cierto punto la relación de la casa de Atreo con Zeus, no solo porque este era su ancestro (VER ad 1.7), sino también en mitos como el de Tántalo, que compartía la mesa de los dioses, o el del propio Atreo, para quien Zeus hizo retroceder el sol en el cielo. Aquí, sin embargo, hay una clara ironía trágica, puesto que el dios hará pagar el exceso de Agamenón contra Aquiles con una matanza en el ejército aqueo. Leer más: Wikipedia s.v. Atreus.

INTR NARR MITO NOTE
v177, la discordia

La discordia era una diosa, Eris, que tiene un rol fundamental en el origen de la guerra de Troya, porque es la que arroja en la boda de Tetis y Peleo (padres de Aquiles), a la que fueron invitados todos los dioses menos ella, la manzana dorada “para la más bella”. Este evento inicia una disputa entre Hera, Atenea y Afrodita que culminará con el robo de Helena (VER El mito de Troya (antehomérica)). Eris es, según Hesíodo (Th. 225), hija partenogénica de la Noche, como otros conceptos negativos para el ser humano personificados (la vejez, el engaño, la indignación). En este verso puede verse la compleja relación entre un concepto abstracto y su personificación, que es indisoluble en el pensamiento mitológico. Leer más: EH sub Eris, Wikipedia s.v. Eris (mitología).

INTR MITO NOTE
v178, acaso un dios te otorgó eso

No debe entenderse en el sentido de que “porque te lo dio un dios, no es un mérito”, porque esta noción parece por completo ajena al pensamiento homérico. Más bien, como sugieren Bas. y van der Mije (1987), la observación de Agamenón es que un dios le dio a Aquiles ser muy fuerte, mientras que a él le concedió Zeus el dominio sobre todos los demás. Leer más: van der Mije, S. R. (1987) “Achilles’ God-Given Strength. Iliad A 178 and Gifts from the Gods in Homer”, Mnemosyne 40, 241-267.

INTR CONC NARR NOTE
v180, tus mirmidones

El nombre proviene, de acuerdo con la leyenda, de la palabra mýrmex [hormiga], porque, después de una gran plaga que acabó con la población de la isla de Egina, Éaco, que reinaba en el lugar en ese momento, pidió a Zeus que repueble el lugar y este convirtió a las hormigas locales en seres humanos. Existen, sin embargo, otras versiones antiguas de la etimología. Leer más: EH sub Myrmidons; Wikipedia s.v. Mirmidones.

INTR MITO NARR NOTE
v184, Briseida

Aunque solamente tiene un discurso (en 19.282-302) y, como en el caso de Criseida (VER ad 1.111), su nombre puede considerarse un patronímico, Briseida es un personaje en el sentido más pleno de la palabra en Ilíada, ya que sus pocas apariciones y los escasos versos en los que habla bastan para conocer su historia y el desarrollo de su figura. Esto debe haber sido observado por autores posteriores (o anteriores, si Briseida no fue un invento de Homero), porque existen indicios de que el personaje aparece en otros textos. Alternativamente, como ha sugerido Casey Dué, podría pensarse que en Ilíada se le ha concedido un espacio menor a una figura mucho más importante en otros poemas de la tradición. Leer más: EH sub Briseïs; Dué, C. (2002) Homeric Variations of a Lament by Briseis, Boston: Rowman & Littlefield.

INTR MITO FORM NOTE
v188, Peleión

Una forma alternativa de “Pelida”, utilizada por razones métricas y que conservamos en la traducción para reflejar este rasgo del estilo homérico.

INTR FORM NOTE
v190, la aguda espada

Los héroes homéricos tienen un equipamiento estándar. Las armas de ataque son dos, la lanza y la espada, que, en contadas ocasiones, pueden ser reemplazadas por el arco. Las espadas eran de bronce y constituían un arma secundaria respecto a las lanzas; eran utilizadas para el combate individual en espacios estrechos o cuando los héroes ya habían arrojado las segundas y no podían recuperarlas, y se llevaban en una vaina que colgaba al costado de la cadera, sostenida por una correa desde el hombro. Leer más: EH sub Weapons and Armor.

INTR CONC NARR HIST NOTE
v194, Atenea

Diosa hija de Zeus (VER ad 1.5), protectora de los artesanos y los guerreros. En Ilíada es la principal defensora, junto con Hera, de los aqueos. Era considerada también diosa de la sabiduría y, por eso, ya desde la Antigüedad se ha interpretado esta intervención para contener a Aquiles alegóricamente. Leer más: EH sub Athena; Wikipedia s.v. Atenea.

INTR MITO NOTE
v195, desde el firmamento

La palabra griega (ouranós), como observa Leaf (Appendix H), alude a la capa superior del cielo, donde se encuentran las estrellas y otros astros, a la “bóveda celeste”. El Olimpo (VER ad 1.18), donde residen los dioses, llega hasta el firmamento, lo que explica por qué Atenea viene desde allí.

INTR CONC MITO FORM NOTE
v202, portador de la égida

Un epíteto habitual de Zeus que también se atribuye a Atenea (2.447) y Apolo (15.229), aunque no es claro si la primera lleva la égida de Zeus o tiene una propia (descripta en 5.738-742). La palabra aigíokhos (“portador de la égida”) proviene de aigís (“piel de cabra” y, por lo tanto, “vestido” o “manto”), que a su vez es un derivado de aíx (“cabra”). La égida de Zeus era un manto, vestido o escudo (en Ilíada, siempre lo último casi con certeza), hecho con la piel de la cabra Amaltea, que amamantó a Zeus cuando este era un bebé escondido en el monte Ida para evitar que lo devorará su padre Crono. El portador de la égida es invulnerable y tiene la capacidad de aterrorizar a sus enemigos, por lo que la fórmula es adecuada después de la descripción de Atenea en 200.

INTR FORM MITO NOTE
v203, la desmesura

La hýbris de Agamenón, una palabra con una enorme carga simbólica en la tradición griega. De las cinco apariciones del término y sus derivados en Ilíada, tres remiten a las acciones del rey contra Aquiles (además de este, 1.214 y 9.368). El concepto hace referencia a una arrogancia y presunción excesivas, así como a las acciones que estas llevan a cometer. En general, incurrir en hýbris en Homero es transgredir las normas aceptadas en la sociedad o considerarse por encima de las leyes de los dioses, una conducta que lleva inevitablemente a consecuencias nefastas. Leer más: EH sub Hybris; Wikipedia s.v. Hibris.

INTR CONC NOTE
v207, furor

VER ad 1.103.

INTR CONC NOTE
v222, deidades

La palabra griega es daímonas, acusativo plural de daímon. El término es difícil de traducir, puesto que, aunque se refiere a los dioses, es un concepto más primitivo, ligado a la idea de poderes sobrenaturales que manejan la naturaleza y a los hombres. No es sinónimo de theós (“dios”), pero se utiliza a veces como si lo fuera (como en este caso). En sentido general, a un daímon se lo responsabiliza de todos aquellos eventos que escapan a la comprensión inmediata pero que los seres humanos no saben atribuir a la intervención de un dios específico. Leer más: EH sub daimôn; Wilford, F. A. (1965) “ΔΑΙΜΩΝ in Homer”, Numen 12, 217-232.

INTR CONC MITO NOTE
v227, la emboscada

De la misma manera que ni el robo de ganado (VER ad 1.154) ni la mentira eran considerados ignominiosos, sobre todo en la guerra, la participación en una emboscada (lókhon), por la dificultad de su ejecución y el esfuerzo físico y mental que conllevaba, estaba reservada a los mejores guerreros y era particularmente admirada. Solo los más nobles participaban, por lo que este verso debe entenderse en contraste con el anterior, en el que se dice que Agamenón no se arma “con el pueblo”, es decir, para la batalla campal.

INTR CONC NOTE
v230, arrebatar dones

Los dones son los dóra (sg. dóron), una palabra con un sentido algo más amplio que la española, puesto que se refiere en general a los bienes que son otorgados, incluyendo las ofrendas a los dioses; esta repartición no es por mera generosidad, sino que se realiza (o debería realizarse) atendiendo a la timé del destinatario. Aquí, por supuesto, se refiere al botín de Aquiles.

INTR CONC FORM NOTE
v233, un gran juramento

En griego, el hórkos es tanto el juramento que se realiza como el objeto por el que se jura, en muchos casos al mismo tiempo, puesto que la idea es que el objeto y el juramento están intrínsecamente vinculados. Nótese que la digresión del cetro que sigue a continuación está rodeada por dos apariciones de la frase “gran juramento,” en una estructura típica de Homero: la écfrasis (VER ad 1.234) constituye una retrogresión que enaltece todo lo que sigue (VER ad 1.225).

INTR CONC NARR ESTR NOTE
v234, por este cetro

El cetro del orador constituía una parte clave de la dinámica de la asamblea (VER ad 1.58), porque representaba el orden, en tanto regulaba la palabra, y la ley, puesto que encarnaba la capacidad de la asamblea de tomar decisiones. Jurar por este cetro, por lo tanto, tiene un peso simbólico enorme en la cultura heroica, algo que Aquiles subrayará a continuación con la digresión.

INTR CONC NOTE
v242, Héctor, matador de varones

Héctor es el hijo primogénito de Príamo, el rey de Troya, y su esposa Hécabe. Es, además, el mejor guerrero de los troyanos, capaz de pelear mano a mano con Áyax el Grande (VER ad 1.138). Solo Aquiles puede derrotarlo, por lo que la elección de la fórmula en este verso no es genérica, sino que enfatiza el patetismo de la secuencia: al ausentarse el héroe del campo de batalla, nadie podrá contener a Héctor, que matará a muchos. Este anuncio, por supuesto, se cumplirá en lo que resta del poema, si bien la trayectoria del troyano tiene considerables altibajos. Leer más: En detalle - Ética heroica; EH sub Hector; Wikipedia s.v. Héctor.

INTR MITO NOTE
v247, Néstor

Néstor, rey de Pilos (VER ad 1.248), es el más viejo de los reyes aqueos, hijo de Neleo, hijo de Creteo (o, en algunas versiones, de Poseidón). En Ilíada aparece como un gobernante poderoso al que el resto de los reyes escucha por su sabiduría, experiencia y sus capacidades oratorias (que suelen devenir, como en el discurso que sigue, en digresiones sobre el pasado muy características de un personaje anciano). Por su edad, en algunas versiones de los mitos se afirma que participó en la expedición de los argonautas, en la caza del jabalí de Calidón y en la lucha de los lapitas contra los centauros (esto último lo dirá él mismo en los versos subsiguientes), gestas heroicas que preceden en una o dos generaciones a la guerra de Troya. Leer más: Frame, D. (2009) Hippota Nestor, Washington, DC: Center for Hellenic Studies; Wikipedia s.v. Nestor (mitología).

INTR MITO NOTE
v248, los pilios

Los habitantes de Pilos, que era un nombre de al menos tres ciudades o regiones, pero en el caso de la de Néstor debe ser la que se halla en el sudoeste del Peloponeso, cuyas ruinas fueron encontradas en 1939 cerca de la actual Bahía de Navarino y la actual ciudad de Pilos. Leer más: Wikipedia s.v. Pilos.

INTR HIST NOTE
v250, dos generaciones

Suele entenderse que se trata de la generación de su padre Neleo y la de sus hermanos, asesinados por Heracles, en venganza del hecho de que Neleo no había querido purificar al héroe del asesinato de Ífito, hijo del rey Éurito de Ecalia en Eubea. La “tercera generación” de la que se habla en 252 sería, por lo tanto, la de sus hijos, y esto haría de Néstor (asumiendo el número estándar griego de treinta años por generación) un hombre de entre sesenta y noventa años.

INTR MITO FORM NOTE
v250, hombres meropes

El sentido de mérops es desconocido ya desde la Antigüedad, y en Homero aparece solamente en la fórmula de este verso en distintos casos (aunque casi siempre en genitivo) y una vez con brotoîsin, “mortales”. Nuestra traducción (como la de CSIC) conserva el uso formulaico del término y, al transliterar la palabra griega, el misterio de su significado (VER Com. 1.250).

INTR INTP TRAD NOTE
v254, la tierra aquea

Por supuesto, en sentido metafórico, referido al lugar que ocupan los aqueos.

INTR CONC NOTE
v263, Pirítoo

Rey de los lapitas, habitantes de la zona de Tesalia, cercana a los montes Olimpo y Osa, y compañero de Teseo, rey de Atenas. Su aparición primero en la lista de Néstor es lógica, dado que fue en su boda con Hipodamía donde estalló el conflicto entre lapitas y centauros.

INTR MITO NOTE
v263, Driante, pastor de tropas

Driante aparece también mencionado junto a Pirítoo en Hes., Scutum 179, por lo que no hay duda de que se trata de un personaje tradicional, lo que refuerza la impresión de que este pasaje está adaptado a partir de un relato sobre el conflicto entre lapitas y centauros (VER ad 1.264).

INTR MITO NOTE
v264, Ceneo

Ceneo es un famoso personaje mitológico. Fue una mujer raptada y violada por Poseidón, que a cambio de esto le concedió un deseo, y ella pidió convertirse en hombre. Poseidón también le concedió una piel impenetrable, por lo que, en la guerra entre lapitas y centauros, para matarlo estos debieron enterrarlo bajo una montaña de troncos. Leer más: Wikipedia s.v. Caeneus.

INTR MITO NOTE
v264, Exadio y también Polifemo

Dos personajes desconocidos. Si no se trata de nombres inventados ad hoc, es probable que esta lista de héroes lapitas provenga de una épica perdida que relatara el mito del combate con los centauros. De ser así, no sería extraño que el poeta colocara en boca de Néstor un extracto de un catálogo que él mismo habría cantado en otra ocasión.

INTR FORM MITO NOTE
v265, Teseo Egida

El famoso héroe ateniense, hijo de Egeo o de Poseidón, conocido ante todo por haber acabado con el minotauro de Cnosos en Creta. No aparece en los poemas homéricos más que como un héroe del pasado (aquí y en Od. 11.322-325 y 628-635), y los lugares en donde se lo menciona han sido, muchas veces sin razón, cuestionados como “interpolaciones atenienses”, es decir, agregados a un texto original realizados por los atenienses para hacer propaganda a su héroe nacional. Leer más: Wikipedia s.v. Teseo.

INTR MITO TEXT NOTE
v268, centauros

Los centauros eran criaturas mitológicas con cuerpo de caballo y torso humano que, según la tradición, vivían cerca del monte Pelión. En el mito de la guerra con los lapitas, los centauros aparecen como criaturas salvajes, descontroladas por el vino y el deseo sexual (de donde el epíteto que se les aplica en el presente verso). Leer más: EH sub Centaurs.

INTR MITO NOTE
v279, gloria

El kŷdos no es (solo) la “gloria” en el sentido de la fama (algo que se expresa con el término kléos), sino (también y) más específicamente se refiere a una cualidad que proviene de los dioses y que garantiza el poder y la victoria (cf. Benveniste, 2016: 349-360). Es una capacidad mágica que una persona posee, puede tomar o puede perder, siempre dependiendo de la voluntad de un dios. En distintos contextos, la traducción más adecuada puede ser “victoria”, “renombre” o “éxito”. Leer más: Benveniste, E. (2016) Dictionary of Indo-European Concepts and Society, trans. E. Palmer, Chicago: HAU books.

INTR CONC TRAD NOTE
v286, según la moira

La expresión griega quiere decir algo similar a “como es debido”, “como corresponde”, pero incluye el fundamental concepto de “moira” que alude al destino o, más específicamente, a aquello que le toca a cada uno. En este caso, Agamenón estaría destacando que Néstor habló “de acuerdo a lo que se espera de un héroe” y “expresando lo que corresponde”.

INTR CONC NARR NOTE
v307, el Menecíada

El hijo de Menecio, Patroclo, el mejor y más fiel de los compañeros de Aquiles, cuya muerte desatará su ira contra Héctor y será el detonante del último tercio del poema. Siendo un niño, tras matar accidentalmente a un compañero de juego, fue enviado por su padre a Ftía (el exilio era un castigo habitual en estos casos). Allí se le encomendó el cuidado de Aquiles, que era algo más joven que él, y con el tiempo se volvió su amigo inseparable. Leer más: EH sub Patroklos; Wikipedia s.v. Patroclo.

INTR MITO FORM NOTE
v313, purificarse

La purificación era una parte importante del rito griego e imprescindible antes de realizar un sacrificio. Que aquí se realice como un baño en el mar, cuando usualmente basta con un lavado simbólico de manos, podría sugerir una preocupación por la peste, pero esto no es necesario. La secuencia de 313-316 es una versión comprimida del mismo tema que se desarrollará más adelante, a partir de 447. Leer más: Parker, R. (1983) Miasma. Pollution and Purification in Early Greek Religion, Oxford: Clarendon Press.

INTR MITO NOTE
v314, al mar arrojaron sus impurezas

El mar fue considerado un agente purificador durante toda la Antigüedad. En el ritual de iniciación a los misterios de Eleusis, en el Ática (cf. Parke, 1977: 62-63), un baño en el mar era un paso importante tanto para los participantes como para los cerdos que se sacrificaban. Leer más: Parke, H. W. (1977) Festivals of the Athenians, London: Thames and Hudson.

INTR MITO NOTE
v320, Taltibio y Euríbato

La familia de los Taltibíadas era aun en tiempos históricos una estirpe o gremio de heraldos, que se jactaban de descender del personaje mencionado aquí (cf. Heródoto 7.134). Euríbato (“el que camina lejos”), por otro lado, es un nombre que parece tradicional para un heraldo (Odiseo también tiene uno llamado así; cf. Od. 2.184 y 19.247). Los personajes son, por lo tanto, figuras tradicionales sin más rasgos específicos que su profesión (VER ad 1.321).

INTR FORM HIST NOTE
v321, heraldos

Tanto en Homero como en general en la tradición griega los heraldos son personas inviolables y protegidas por los dioses, puesto que su función es sagrada. En efecto, no solo se encargan de transmitir mensajes o realizar encargos, sino que también regulan el uso de la palabra en la asamblea (cf. por ejemplo, 2.50-52 y 97) y son los que preparan los sacrificios públicos (cf. 3.116-120), entre otras muchas funciones. Su rol de mediadores en todas las actividades comunales los convierte en individuos de inmensa importancia en la sociedad heroica. La palabra kêryx podría estar ligada etimológicamente con el sánscrito kârú, que designa a aquellos cuya función es cantar himnos a los dioses. La vinculación entre ambas profesiones es importante, puesto que ambas implican una mediación y ambas son sagradas.

INTR CONC MITO NOTE
v321, servidores

Los therápontes son todos aquellos subordinados a un líder, no exclusivamente los sirvientes de menor categoría. Patroclo, por ejemplo, es un therápon o “servidor” de Aquiles (cf. 18.152).

INTR CONC NOTE
v328, las naves de los mirmidones

Las naves de los mirmidones están en un extremo del campamento aqueo, la posición más vulnerable y, por lo tanto, la que les corresponde a las mejores tropas (en el otro extremo se encuentran las de Áyax y en el centro, otra posición sensible, las de Odiseo - cf. 8.222-226).

INTR MITO NOTE
v334, mensajeros de Zeus

VER ad 1.321. Los heraldos eran sagrados y tenían importantes funciones religiosas. Además, al ser servidores directos de los reyes, quedaban bajo la misma protección de Zeus de la que estos gozaban.

INTR CONC MITO NOTE
v343, sabe ver a la vez hacia delante y hacia atrás

La idea, proverbial, era que una persona debía de ser capaz de “ver hacia atrás” para poder saber cómo actuar “hacia delante”, de donde la necesidad de ver “a la vez” hacia delante y hacia atrás. Para un rey, que debe elaborar estrategias de batalla y planificar el destino de un ejército o una ciudad, constituía una habilidad particularmente importante. Merece destacarse de paso que “hacia adelante” es aquí el pasado, mientras que “hacia atrás” es el futuro, puesto que al menos en ocasiones los griegos antiguos conceptualizaban la relación con el tiempo de forma diferente a la nuestra y similar a lo que sucede, por ejemplo, en aimara o mandarín (cf. Kanayama, 2017: 12-14; Gu, Zheng y Swerts, 2019), con el futuro detrás, porque es lo que no podemos ver, y el pasado delante, porque es lo que está ante nuestros ojos. Leer más: Kanayama, Y. Y. (2017) “Approach to time in Ancient Greek Philosophy”, JSL 13, 11-26; Gu, Y., Zheng, Y., Swerts, M. (2019) “Which Is in Front of Chinese People, Past or Future? The Effect of Language and Culture on Temporal Gestures and Spatial Conceptions of Time”, Cognitive Science 43, e12804.

INTR CONC NOTE
v349, lagrimeando

Llorar no constituía una afrenta ni una vergüenza para los héroes homéricos, que lo hacen con frecuencia y muchas veces en público.

INTR CONC NARR NOTE
v351, a su querida madre

Tetis, la madre de Aquiles, era una Nereida, hija del anciano del mar Nereo, y está conectada con el argumento de Ilíada en más de una forma. Sobre ella existía una profecía que afirmaba que daría a luz un hijo más poderoso que su padre, por lo que Poseidón y Zeus, que deseaban casarse con ella, deciden casarla con un mortal, Peleo, unión de la cual nacerá Aquiles. En la boda de Tetis y Peleo, la diosa Discordia arroja la manzana que desencadena los eventos de la guerra (VER ad 1.177). Tetis, además, es quien profetiza a su hijo (de acuerdo a las palabras de este en 9.410-416) que puede elegir entre un destino glorioso muriendo joven o el olvido y una larga vida, contrastando alegóricamente las dos formas de pervivencia para los mortales (la fama y la descendencia). Leer más: EH sub Thetis; Wikipedia s.v. Tetis (nereida).

INTR MITO NOTE
v357, lo oyó

Los dioses tienen la capacidad de escuchar y ver a los mortales en donde quiera que estén; aunque estemos muy lejos aquí de la concepción omnisciente y omnisapiente de las religiones de libro, una forma menos sofisticada de esa concepción ya existe entre los griegos.

INTR MITO NOTE
v358, su anciano padre

Nereo, un dios submarino no nombrado nunca por Homero, pero cuya filiación con Tetis está probada por 18.35-38, donde se dice que sus hermanas son las “Nereidas”, esto es, las “hijas de Nereo”. Según Hesíodo (Th. 233-264), Nereo es hijo de Ponto y, junto con Doris, hija de Océano, padre de las Nereidas.

INTR MITO NOTE
v365, por qué contarte

Puede resultar algo extraño que Aquiles afirme que Tetis “sabe” todo lo que sucedió y enseguida se ponga a contarlo, pero, más allá de que este tipo de resúmenes constituyen una convención épica, la secuencia puede compararse con infinidad de casos en los medios audiovisuales en los que un personaje relata a otro hechos conocidos y obvios por el bien de la audiencia.

INTR NARR FORM NOTE
v366, Tebas

No se trata de la ciudad de Grecia ni la egipcia, sino de una de Asia Menor, cerca de Troya y Crisa, aunque su ubicación exacta es incierta. Puede resultar algo extraño que Criseida estuviera allí y no con su padre, pero es posible que ya estuviera casada y viviendo con su marido. La captura de esta ciudad debe haber sido un hito significativo del ejército aqueo, porque es mencionada varias veces a lo largo del poema (en 6.414-430 - el diálogo de Héctor y Andrómaca -, 9.186-188, 16.152, 23.826-829).

INTR MITO HIST NOTE
v366, Eetión

El padre de Andrómaca, la esposa de Héctor (VER ad 1.242) y, por lo tanto, un importante aliado de los troyanos, que, junto con sus hijos, fue asesinado por Aquiles en la captura de Tebas (cf. 6.407-420).

INTR MITO NOTE
v387, Atreión

Una inusual forma alternativa a “Atrida”, con el mismo significado, aunque siempre referida a Agamenón en el poema.

INTR FORM NOTE
v397, del Cronión de nubes negras

En tanto que dios de los fenómenos climáticos (VER ad 1.419), Zeus no solo recibe el epíteto “de nubes negras”, sino que también es directamente invocado como “nube negra” por los personajes (cf. 2.412, 15.46, 22.178). Es probable que detrás de esta expresión esté la idea de que el dios se manifiesta como la nube de tormenta (como, por ejemplo, Hefesto se manifiesta en el fuego).

INTR FORM MITO NOTE
v400, Poseidón

Hermano de Zeus y dios de los mares, en Ilíada uno de los principales defensores del bando aqueo y en Odisea el enemigo acérrimo del protagonista. Su papel en el poema es preponderante, sobre todo en los libros 13 y 14, donde logra contener el avance troyano con la colaboración de Hera, que distrae a Zeus. Poseidón es también clave en la historia de Troya, dado que es, junto con Apolo, uno de los constructores de las murallas de la ciudad (VER ad 1.129). Leer más: EH sub Poseidon; Wikipedia s.v. Poseidón.

INTR MITO NOTE
v402, al hecatonquiro

Los hecatonquiros (Briareo, Coto y Giges) son hijos de Gea (pero VER ad 1.404), junto con los titanes y los cíclopes, y, por lo tanto, dioses de una generación previa a los olímpicos. Son criaturas violentas, con cien brazos y cincuenta cabezas, que fueron encerrados en el Tártaro por su padre Urano (Hes., Th. 617-720) y luego liberados por Zeus en su enfrentamiento con los titanes, en los que tuvieron un papel destacado. Leer más: Wikipedia s.v. Hecatoncheires.

INTR MITO NOTE
v403, Briareo

Briareo es el más famoso de los hecatonquiros (VER ad 1.402), en parte por su aparición en este pasaje y en parte porque en Hes., Th., se afirma que recibió como premio por su valentía en la ayuda a los Olímpicos a una de las hijas de Poseidón, Cimopolea. El personaje, o uno con su mismo nombre, parece haber figurado prominentemente en otros lugares de la tradición (cf. Wikipedia s.v. Hecatoncheires sub “Briareus/Aegaeon”).

INTR MITO NOTE
v404, Egeón

Hijo de “Egeo”, es decir, de Poseidón, lo que contradice la descripción de Hesíodo (VER ad 1.402) de que los hecatonquiros eran hijos de Gea y Urano. Un escolio sugiere que la explicación es que Briareo estaba casado con una hija de Poseidón (VER ad 1.403), por lo que era su hijo político, pero esto no resulta convincente.

INTR NARR MITO INTP NOTE
v405, exultante de gloria

VER ad 1.279.

INTR CONC TRAD NOTE
v409, detrás de las popas

Porque las naves se colocan con el frente hacia el mar (VER ad 1.485).

INTR HIST NOTE
v412, su ceguera

La áte, un concepto clave en el pensamiento griego, que puede definirse como “ceguera moral”, pero incluye también la destrucción producida por ella. Está intrínsecamente vinculada con la desmesura (la hýbris, VER ad 1.203) y a veces aparece personificada (9.496-514, 19.85-138). Producto y productora de la ignorancia de las consecuencias de las acciones, no es claro si exculpa a quienes la sufren o de hecho agrava su culpabilidad; en todo caso, la relación de los héroes con la áte no es del todo distinta a la que hoy en día podríamos tener con la ignorancia: no saber puede justificar haberse equivocado, pero eso no va en detrimento de que uno debería haber actuado sabiendo. Leer más: Yamagata, N. (2005) “Disaster Revisited: Ate and the Litai in Homer’s Iliad”, en Stafford, E., y Herrin, J. (eds.) Personification in the Greek World, London: Routledge; Cairns, D. (2012) “Ate in the Homeric Poems”, Papers of the Langford Latin Seminar 15, 1-52; Sommerstein, A. H. (2013) “Atê in Aeschylus”, en Cairns, D. L., y Lurie, M. (eds.), Tragedy and Archaic Greek Thought, Swansea: The Classical Press of Wales.

INTR CONC NOTE
v413, Tetis

La primera aparición del nombre del personaje, sobre el cual VER ad 1.351.

INTR MITO NOTE
v419, Zeus, que arroja rayos

Zeus era el dios de las tormentas y los fenómenos climáticos en general en la Grecia Antigua, al punto que “llueve” se decía muchas veces “Zeus llueve”. Leer más: Zolotnikova, O. A. (2013) Zeus in Early Greek Mythology and Religion. From Prehistoric Times to the Early Archaic Period, Oxford: Hadrian Books.

INTR MITO NOTE
v423, el Océano

En la cosmogonía griega del periodo arcaico, el Océano es un inmenso río que rodea la tierra, personificado como un poderoso dios. Su aparición en el poema siempre señala la lejanía geográfica respecto al mundo humano, un aspecto que en este verso se refuerza con la mención de los etíopes (VER la nota siguiente). Leer más: EH sub Ocean.

INTR MITO NOTE
v423, los insuperables etíopes

Los etíopes homéricos no deben asociarse con la población real de Etiopía, ni moderna ni antigua, sino que constituyen un pueblo imaginario que habita los confines de la tierra en un estado de vida primitivo propio de la edad dorada (de ahí que, como en estos versos, puedan banquetear con los dioses). Leer más: Eh sub Aethiopians; Beekes, R.S.P. (1995/6) “Aithiopes”, Glotta 73, 12–34.

INTR MITO NOTE
v424, ayer

No hay contradicción aquí con la aparición de Atenea en la asamblea, puesto que, en la concepción homérica, los dioses pueden materializarse instantáneamente en cualquier lado.

INTR MITO NOTE
v427, le abrazaré las rodillas

Sobre el gesto del suplicante que Tetis anuncia aquí, VER ad 1.500, donde lo realiza.

INTR FORM MITO NOTE
v432, y ellos

Se refiere, por supuesto, a los compañeros de Odiseo en este viaje, a los que no ha mencionado desde el verso 311. Este tipo de sobreentendidos es habitual en Homero.

INTR NARR NOTE
v432, en cuanto entraron

Lo que sigue es una descripción detallada y tradicional (para los elementos del tema, cf. Bas. ad 432-437) de uno de los dos procedimientos de desembarco, el que se utiliza para estadías breves y descarga (para el otro, VER ad 1.485). Cuando se accede al puerto, se recogen las velas, se quita el mástil, que se coloca en un soporte especial que recorre longitudinalmente el barco (VER ad 1.434), y se lleva la nave hacia la costa remando. La nave no sale del agua, sino que queda en un fondeadero junto a la playa, anclada desde la popa (VER ad 1.436) y amarrada desde la proa. Que este procedimiento se utilizara solo para estadías de corta duración se explica por la vulnerabilidad de los barcos de madera al agua del mar y los peligros de la variación de las mareas y las tormentas.

INTR FORM HIST NOTE
v432, muy profundo

Este puerto debe pensarse como un canal que llega casi hasta la costa y su “mucha profundidad” es relativa a la habitual en una playa y pensada sobre todo respecto a su utilidad para acercar la nave a tierra (como señala Kirk, un puerto realmente muy profundo sería en realidad bastante peligroso).

INTR CONC FORM NOTE
v434, guarda-mástil

Se trata de un soporte de madera en la popa hacia el que el mástil se baja con los estayes, para evitar que se dañe por el viento mientras la nave está en puerto (cf. Casson, 1986: 47-48). Una nave con el mástil así dispuesto se encuentra dibujada en el vaso François (cf. Hedreen, 2011: 493). Leer más: Casson, L. (1986) Ships and Seamanship in the Ancient World, Princeton: Princeton University Press; Hedreen, G. (2011) “Bild, Mythos, and Ritual: Choral Dance in Theseus’s Cretan Adventure on the François Vase”, Hesperia 80, 491-510.

INTR CONC HIST NOTE
v436, anclas

Estas anclas eran piedras agujereadas para pasar los cabos. Se tiraban dos desde la popa, pero los barcos tenían varias en reserva, probablemente por la facilidad con la que se trababan en el fondo o se rompían las cuerdas. En el naufragio de Ulu Burun se encontraron doce de estas anclas (cf. Bass, Pulak, Collon y Weinstein, 1989; el número del total se encuentra en p. 12). Leer más: Bass, G. F., Pulak, C., Collon, D., y Weinstein, J. (1989) “The Bronze Age Shipwreck at Ulu Burun: 1986 Campaign”, AJA 93, 1-29.

INTR CONC HIST NOTE
v449, lavaron sus manos

Sobre la importancia de la purificación ritual, VER ad 1.313.

INTR MITO NOTE
v453, ya una vez

Entre los argumentos comunes en las plegarias, uno habitual era el “da porque diste”, que se basa en la idea de que si el dios concedió algo en el pasado debe volver a conceder en el presente. La lógica detrás de esto es que la concesión anterior señala un estado de kháris o buena voluntad entre el dios y la persona, que obliga al primero a conceder los pedidos de la segunda. Leer más: Bremer, J. M. (1981) “Greek Hymns”, en Versnel, H. S. (ed.) Faith, Hope and Worship. Aspects of Religious Mentality in the Ancient World, Leiden: Brill; Race, W. H. (1982) “Aspects of Rhetoric and Form in Greek Hymns, GRBS 23, 5-14

INTR MITO NOTE
v457, lo escuchó Febo Apolo

VER ad 1.43.

INTR FORM NOTE
v460, los cubrieron con grasa

Hesíodo relata, en Th. 535-561, que, cuando los mortales y los dioses estaban distribuyéndose las partes de los animales que les corresponderían, el dios Prometeo, hijo del titán Japeto, colocó la carne y las vísceras dentro del vientre, escondiendo así la mejor parte de la res, mientras que cubrió con grasa los huesos para que parecieran la parte más apetitosa. Zeus eligió esa parte que, en realidad, estaba constituida por todo lo desechable e indeseable del animal, y desde entonces eso es lo que los seres humanos deben sacrificar a los dioses.

INTR MITO NOTE
v461, una doble capa, y pusieron trozos de carne

Ambas cosas son meros gestos de gentileza hacia la divinidad. La doble capa de grasa debe imaginarse como una suerte de sándwich que se arma con el hueso, mientras que los trozos de carne representarían simbólicamente la parte comestible del animal.

INTR MITO NOTE
v462, el anciano los quemó sobre leños

Porque el objetivo es que la grasa se consuma y suba hacia el cielo con el humo (VER ad 1.66).

INTR MITO NOTE
v462, refulgente vino

La libación, el verter vino o algún otro líquido sobre el fuego o sobre el suelo, era una práctica habitualísima entre los griegos, que se realizaba no solo en los sacrificios, sino antes de las comidas y de muchas otras actividades, puesto que es una práctica que acompaña la plegaria y los griegos realizaban plegarias con enorme frecuencia. En este contexto, por supuesto, el carácter ritual de la ceremonia da a la libación un valor agregado. Leer más: EH sub Libation.

INTR MITO NOTE
v470, las crateras

Las crateras eran grandes vasijas en donde se mezclaba el vino con el agua, dado que los griegos no lo tomaban puro.

INTR HIST NOTE
v472, el baile

La palabra griega molpé expresa un concepto algo ajeno a la cultura occidental contemporánea pero muy frecuente en todo el mundo y a lo largo de la historia, esto es, la conjunción de canto, música y danza. La ausencia de esta noción en nuestra cultura hace imposible ofrecer una traducción precisa, pero hemos entendido que “baile” es más adecuado, puesto que implica por lo menos la presencia de música y sugiere la del canto. Leer más: Gourlay K. A. (1984) “The Non-Universality of Music and the Universality of Non-Music”, The World of Music 26, 25-39.

INTR CONC TRAD HIST NOTE
v472, aplacaron al dios

La idea de que la música, el canto y el baile son regalos que complacen a los dioses es fundamental en la cultura griega y parte de la razón que explica la profusa tradición de poesía cultual e himnódica (cf. Furley y Bremer, 2001: 1-40 y en general los artículos publicados en Torres, 2017). Leer más: Furley, W., y Bremer, I. (2001) Greek Hymns, vol. 1: The Texts in Translation, Tübingen: Mohr Siebeck; Torres, D. A. (ed.) La himnodia griega antigua. Culto, perfomance y desarrollo de las convenciones del género, Buenos Aires: Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires.

INTR HIST MITO NOTE
v473, cantando un bello peán

No debe entenderse como un agregado (“bailaban y además cantaban”), por lo señalado en la nota al verso 472, sino como una especificación (“lo que cantaban era un peán”). El peán era un tipo de canto, dirigido en general al dios Apolo, de carácter apotropaico, y se entonaba sobre todo para pedir la protección contra un mal o celebrar la liberación de uno (cf. Rutherford, 2011: 1-136). Leer más: Rutherford, I. (2001) Pindar’s Paeans. A Reading of the Fragments with a Survey of the Genre, Oxford: Oxford University Press.

INTR MITO CONC NOTE
v475, el Sol

Como sucede con la Discordia (VER ad 1.177), el Sol era una divinidad entre los griegos al mismo tiempo que un fenómeno natural. Nuestra traducción preserva la ambigüedad utilizando la palabra en español con mayúscula; “Sol” es tanto el fenómeno celeste como el nombre del dios detrás de él. Este dios es conocido en español como Helios, hijo de los titanes Hiperión y Tea y, por lo tanto, primo de los olímpicos, como sus hermanas Eos (VER ad 1.477) y Selene (la luna). Helios es concebido como una figura humana que se monta a un carro todas las mañanas y recorre el cielo durante el día, volviendo por la noche a sus moradas en el este. Es también conocido por su capacidad de ver todo lo que sucede en la tierra. Leer más: Wikipedia s.v. Helios.

INTR CONC TRAD MITO NOTE
v477, la Aurora

Sucede con la Aurora lo mismo que con el Sol (VER ad 1.475), en este verso en particular evidenciado por el uso de epítetos propios de la diosa al indicar la aparición del fenómeno natural. Es importante destacar que no deben concebirse como cosas distintas: el fenómeno natural es una divinidad que puede manifestarse antropomórficamente. La Aurora es llamada a menudo en español por su nombre griego, Eos. Es hermana del Sol y la Luna (VER ad 1.475), y tiene el trabajo de abrir las puertas del día para que su hermano cruce por ellas con su carro todas las mañanas. Eos es también conocida por sus múltiples secuestros de jóvenes mortales para convertirlos en sus amantes, el más famoso de los cuales es el de Titono, para quien consiguió la vida eterna, olvidándose de pedir también la eterna juventud (VER ad 11.1). En la tradición épica, Eos es importante como madre del etíope Memnón, uno de los principales aliados troyanos en la saga posterior a Ilíada. Leer más: Wikipedia s.v. Eos.

INTR CONC MITO NOTE
v477, de dedos de rosa

Un epíteto formulaico para la Aurora que alude al color de los primeros rayos de luz del alba.

INTR FORM NOTE
v480, y ellos pararon el mástil

VER ad 1.432. Es, por supuesto, el procedimiento inverso al descripto en 432-435.

INTR FORM HIST NOTE
v485, arrastraron la nave negra

Se describe aquí el segundo procedimiento de desembarco (VER ad 1.432), en este caso el utilizado para estadías de largo plazo. La nave es sacada del mar, colocada sobre la playa más allá del alcance de la marea (de donde “arriba”) y asegurada con troncos para que no se bamboleé con el viento o el agua en caso de una marea muy alta. Esto previene el desgaste del barco de madera y facilita las tareas de mantenimiento necesarias (como, por ejemplo, el recubrimiento del casco con alquitrán). Aunque las naves se colocaban con la proa apuntando al mar para facilitar la partida, este procedimiento la dificulta considerablemente, por lo que solo es viable cuando hay certeza de que no será necesario salir huyendo. Que un ataque sobre las naves atracadas era una posibilidad muy verosímil lo demuestra el hecho de que se conservan varias ilustraciones de este tipo de ofensiva (cf. Casson, 1986: 50 e imágenes 65 y 66). Leer más: Casson, L. (1986) Ships and Seamanship in the Ancient World, Princeton: Princeton University Press.

INTR FORM HIST NOTE
v489, Peleo

El padre de Aquiles, hijo de Éaco, hijo de Zeus, que formó parte de la expedición de los argonautas y de la cacería del jabalí de Calidón (VER El mundo de la mitología griega). Fue desterrado de Egina junto con su hermano Telamón por su padre, y por esa razón se dirigió a Ftía, donde terminó siendo rey. Una de sus mayores hazañas es someter a Tetis para conseguir casarse con ella, una tarea de notable dificultad, puesto que la diosa podía adoptar diferentes formas (cf. Pín., N. 3.35-36 y 4.62-65). Fue en su boda con Tetis donde se desencadenaron los eventos que darían inicio a la guerra (VER ad 1.351). Leer más: EH sub Peleus; Wikipedia s.v. Peleo.

INTR MITO NOTE
v497, al gran firmamento y al Olimpo

VER ad 1.18 y VER ad 1.195.

INTR CONC MITO FORM NOTE
v500, se sentó junto a aquel y lo agarró de las rodillas

El gesto típico del suplicante en la Grecia Antigua es arrojarse a los pies, abrazar las rodillas con el brazo izquierdo y colocar la palma de la mano derecha debajo del mentón. La posición tiene dos efectos a la vez: inmovilizar a la persona a la que se le suplica y colocar al suplicante en una situación de vulnerabilidad absoluta. Esto simboliza de manera adecuada la institución de la súplica en Grecia, que no es un mero gesto, sino un acto ritualizado en donde una persona o grupo de personas se entregan a la protección de otra(s), con los dioses como garantes de la inviolabilidad de esa protección, en particular Zeus en su rol de hikésios (“de los suplicantes”).

INTR HIST MITO NOTE
v503, si alguna vez te favorecí entre los inmortales

VER ad 1.39.

INTR FORM ESTR MITO NOTE
v514, asiénteme

El gesto de asentir era entre los griegos una forma de sellar una promesa; de hecho, el verbo kataneúo quiere decir tanto asentir como prometer. El asentimiento de Zeus era un caso especial, porque constituía un gesto sagrado que garantizaba fuera de toda duda el cumplimiento de lo prometido (como el mismo dios afirmará en su respuesta).

INTR CONC MITO NOTE
v520, Ella también ya de por sí siempre

Las peleas entre Hera y Zeus eran un tópico de la literatura griega y estaban a menudo motivadas (como a continuación) por la conducta del marido respecto a alguna mujer, en general una mortal. Aunque el poeta ofrece una versión relajada de este tipo de conflictos en lo que sigue, la diosa era capaz de una crueldad enorme (VER ad 1.9, por ejemplo, respecto a su reacción ante el embarazo de Leto).

INTR MITO NOTE
v524, te asentiré con la cabeza

VER ad 1.514.

INTR CONC MITO NOTE
v528, asintió con las oscuras cejas

Todavía hoy bajar las cejas es señal de asentimiento entre los griegos y levantarlas señal de negativa.

INTR CONC HIST NOTE
v551, Hera venerable, la de ojos de buey

La vaca es un animal asociado a Hera, diosa del matrimonio y la fertilidad. La idea detrás del epíteto parece ser que tenía ojos grandes y con mirada plácida.

INTR FORM MITO NOTE
v561, Condenada

El adjetivo daimónios es de dificilísima traducción. Deriva de la palabra daímon (VER ad 1.222), pero es poco claro con qué sentido. Los contextos en los que aparece, siempre en respuestas a discursos, sugieren “poseído o afectado por un daímon”, algo que debe considerarse como negativo, puesto que daimónios es siempre un insulto o una expresión de lamento por el interlocutor. Que su sentido original (si es el sugerido) se ha perdido por completo para la época del poeta lo demuestra el hecho de que aquí es dirigido a un dios por otro.

INTR CONC MITO NOTE
v570, los dioses Uránidas

Es decir, los dioses descendientes de Urano. Aunque esto abarca a los titanes y a toda su descendencia (VER ad 5.898), en el poema en general parece referirse mayormente a los Olímpicos, con “Uránidas” como patronímico formado sobre el nombre del abuelo (VER ad 2.860).

INTR FORM MITO NOTE
v571, Hefesto, famoso artesano

Hefesto es hijo de Zeus y Hera, y el dios del fuego y, acaso por extensión, de la herrería. Su papel en Ilíada es importante, puesto que aparece aquí, en 21.342-356 asistiendo a Aquiles, y es el protagonista del canto 18, donde elabora las armas del héroe y su famosísimo escudo. En contraste con sus habilidades extraordinarias para la artesanía metálica y la joyería (tiene incluso autómatas que lo asisten, en lo que puede considerarse la más primitiva forma de ciencia ficción de la historia), su apariencia física es horrible y es “cojo de ambas piernas”, por lo que parece no poder caminar sin asistencia. Es notable que, mientras que el resto de los dioses se ríen de él y en el canto 8 de Odisea se relatará que su esposa (Afrodita, aunque en Il. 18.382-383 se dice que está casado con Khâris) lo engaña con otro dios (Ares), fue Hefesto el que construyó todas las armas y palacios del Olimpo. Leer más: EH sub Hephaistos; Wikipedia s.v. Hefesto.

INTR MITO NOTE
v587, en mis ojos

El giro es muy habitual y no tiene ningún valor específico. La idea es, según Schwyzer (2.458), que la imagen queda de alguna manera física en los ojos del receptor.

INTR FORM NOTE
v590, Pues ya también una vez a mí

Hay dos versiones de la historia de Hefesto arrojado del Olimpo (que, quizás, servirían para explicar su cojera), o acaso dos mitos separados en donde sucede lo mismo. La más famosa es la que transcurre el día del nacimiento del dios, en el que su madre, por su fealdad, lo arroja hacia el mar, donde es rescatado por las Nereidas (se mencionará en 18.394-399). La que se relata aquí parece vinculada con los eventos que recuerda Zeus en 15.18-33 (lo refuerza la reiteración de la frase “habiéndome tomado, desde el umbral” de 591 en 15.23), donde se menciona una ocasión en la que Hera hizo naufragar a Heracles en la isla de Cos y su marido la suspendió colgando dos yunques de sus pies, amenazando con arrojar a cualquier dios que quisiera ayudarla.

INTR MITO NOTE
v593, Lemnos

Lemnos es una isla del noroeste mar Egeo, ubicada al sur de Tracia y a unos 240 km. del Monte Olimpo (lo que da una idea de la violencia del lanzamiento de Zeus). Su conexión con Hefesto aparece también en el canto de Demódoco en Od. 8.283-284, donde el dios finge ir allí. Otras fuentes sugieren un importante festival conducido por artesanos y dedicado a la restauración del fuego sagrado en la isla, lo que sugiere un culto importante de Hefesto (cf. Burkert, 1997: 212-218 [190-196]; Massa, 2007-2008). Leer más: Burkert, W. (1997) Homo Necans. Interpretationen altgriechischer Opferriten und Mythen, Berlin: De Gruyter [traducción al inglés de la primera edición de 1972 por P. Bing, Berkely: University of California Press, 1983]; Massa, M. (2007-2008) “Considerazioni sul culto di Efesto a Lemno”, Agogè: atti della Scuola di specializzazione in archeologia 4-5, 121-161.

INTR HIST MITO NOTE
v593, en mí quedaba apenas un poco de ánimo

Es decir, “sobreviví apenas” (VER ad 4.470).

INTR CONC NOTE
v594, los varones sintíes

Los sintíes son, según el escoliasta bT, los habitantes pre-griegos de la isla de Lemnos. Od. 8.294 los llama agriophónous, “de habla salvaje”. Sobre su filiación étnica y cultural no es posible decir demasiado, aunque, según el escoliasta, Filócoro los consideraba pelasgos (es decir, habitantes pre-griegos del área griega) y Tuc. 2.98.1 habla de los síntoi como un pueblo tracio, lo que parece al menos coherente con su ubicación geográfica.

INTR HIST NOTE
v597, hacia la derecha

La dirección propicia, lo que sugiere que se incluye aquí para señalar el estado de orden que reina en el Olimpo.

INTR CONC NOTE
v598, dulce néctar

La bebida de los dioses, que se escancia como vino en sus banquetes, pero tiene propiedades mágicas para combatir la muerte y la decadencia, como indica el hecho de que detiene la descomposición del cadáver de Patroclo en 19.37-39. Leer más: EH sub Nectar; Wikipedia s.v. Ambrosia.

INTR CONC NOTE
v601, el Sol

VER ad 1.475.

INTR MITO TRAD NOTE
v603, la forminge

Un instrumento de cuerda, atributo habitual de Apolo, con el que se solían acompañar canciones en el banquete, cantos épicos e himnos. En Homero se entiende que es idéntico a la lira y la cítara, aunque estos términos se especializarán más adelante (cf. detalles en Wikipedia, s.v. Phorminx). Puede consultarse una reproducción y ejemplo de su uso y sonido en Phorminx – Ancient Greek Advanced Lyre – Like (Luthieros Musical Instruments).

INTR CONC HIST GRAM NOTE